20 Motivos para vacunarse y prevenir la neumonía por Neumococo

   

Pneumovax®23

Vacuna Neumocóccica polivalente (adultos)

Composición cualitativa y cuantitativa

PNEUMOVAX®23 (vacuna neumocócica, polivalente, MSD), es una vacuna líquida, estéril, que se aplica por inyección intramuscular o subcutánea. Consiste en una mezcla de polisacáridos capsulares altamente purificados proveniente de los 23 tipos neumocócicos más invasivos o de mayor prevalencia de Streptococcus pneumoniae, incluidos los seis serotipos que provocan infecciones neumocócicas invasivas resistentes a los fármacos con mayor frecuencia en niños y adultos en los Estados Unidos.

La dosis de 0,5 mililitros de vacuna contiene 25 microgramos de cada uno de los 23 serotipos neumocócicos siguientes: 1, 2, 3, 4, 5, 6B, 7F, 8, 9N, 9V, 10A, 11A, 12F, 14, 15B, 17F, 18C, 19F, 19A, 20, 22F, 23F, 33F.

La vacuna de 23 valencias cubre al menos 90% de los aislados neumocócicos en sangre, y al menos 85% de todos los aislados neumocócicos provenientes de sitios generalmente estériles según lo determinado por observaciones en curso de datos de los Estados Unidos.

La infección neumocócica constituye una de las causas principales de muerte en todo el mundo y es la mayor causa de neumonía, bacteremia, meningitis y otitis media. Las cepas de S. pneumoniae resistentes a las drogas han llegado a ser cada vez más comunes en los Estados Unidos y en otras partes del mundo. En algunas zonas se informaron hasta 35% de aislados neumocócicos resistentes a la penicilina. Muchos neumococos resistentes a la penicilina también resultan resistentes a otras drogas antimicrobianas (por ejemplo, eritromicina, trimetoprima-sulfametoxazol, y las cefalosporinas de amplio espectro). Ello enfatiza, por lo tanto, la importancia de una profilaxis con vacunas contra la enfermedad neumocócica.

Inmunogenicidad

Se ha comprobado que los polisacáridos capsulares neumocócicos purificados inducen la producción de anticuerpos y que tales anticuerpos resultan efectivos en la prevención de la enfermedad neumocócica. Los estudios clínicos han demostrado la inmunogenicidad de cada uno de los 23 tipos capsulares al ser analizados en vacunas polivalentes.

Los estudios realizados con vacunas neumocócicas de 12, 14, y 23 valencias en niños de dos años de edad y mayores y en adultos de todas las edades han mostrado respuestas inmunógenas.

Los niveles de anticuerpos específicos por tipo, capsulares protectores, generalmente se desarrollan a la tercera semana posterior a la vacunación. Los polisacáridos capsulares bacterianos inducen la formación de anticuerpos principalmente mediante mecanismos independientes de los linfocitos T. Por lo tanto, la respuesta de anticuerpos a la mayoría de los tipos capsulares neumocócicos generalmente resulta deficiente o inconsistente en niños de menos de 2 años de edad, cuyos sistemas inmunes se encuentran inmaduros.

 

Eficacia

La eficacia protectora de las vacunas neumocócicas que contienen 6 o 12 polisacáridos capsulares se investigó en dos estudios controlados en mineros de minas de oro sanos y jóvenes en Sudáfrica, en quienes existe una alta tasa de ataques de neumonía y bacteremia neumocócicas. Se observaron tasas de ataques específicas para el tipo capsular en la neumonía neumocócica para un período de 2 semanas a 1 año aproximadamente luego de la vacunación. La eficacia protectora fue de 76% y 92% respectivamente en los dos estudios para los tipos capsulares representados.

En otros estudios similares llevados a cabo por el Dr. R. Austrian y asociados con la utilización de vacunas neumocócicas similares preparadas para el National Institute of Allergy and Infectious Diseases [Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas], la reducción en la neumonía provocada por los tipos capsulares contenidos en las vacunas fue de 79%. La reducción en la bacteremia neumocócica específica para el tipo fue de 82%.

Un estudio prospectivo realizado en Francia halló que la vacuna neumocócica era 77% efectiva en la reducción de la incidencia de neumonía entre residentes de un sanatorio.

Un meta-análisis de nueve ensayos controlados aleatorizados de vacunas neumocócicas llegó a la conclusión que la vacuna neumocócica es eficaz para reducir la frecuencia de neumonía neumocócica no bacterémica en grupos de adultos de bajo riesgo, pero no en grupos de alto riesgo. Tales estudios pueden haberse visto limitados por la carencia de análisis de diagnóstico sensibles y específicos para la neumonía neumocócica no bacterémica. La vacuna polisacárida neumocócica no resulta efectiva para la prevención de la otitis media aguda y las enfermedades del tracto respiratorio superior más comunes (por ejemplo, sinusitis) en niños.

Más recientemente múltiples estudios de control de casos demostraron que la vacuna neumocócica resulta efectiva para prevenir la enfermedad neumocócica seria, con estimaciones puntuales de la eficacia en un rango de 56% a 81% en personas inmunocompetentes.

Un estudio de prevalencia de serotipos basado en el sistema de vigilancia neumocócica de los Centros para el Control de Enfermedades demostró una efectividad protectora general de 57% contra las infecciones invasivas provocadas por los serotipos incluidos en la vacuna en personas de 6 años de edad; de 65 a 84% de efectividad en grupos de pacientes específicos (es decir, personas con diabetes mellitus, enfermedad coronaria, insuficiencia cardiaca congestiva, enfermedad pulmonar crónica, y asplenia anatómica), y un 75% de efectividad en personas inmunocomprometidas de 65 años de edad.

 

Duración de la inmunidad

Luego de la vacunación neumocócica, los niveles de anticuerpos específicos para el serotipo declinan luego de 5 a 10 años. En algunos grupos se puede producir una disminución más rápida en los niveles de anticuerpos (por ejemplo, en niños). Los datos limitados publicados sugieren que los niveles de anticuerpos pueden disminuir más rápidamente en las personas de edad avanzada mayores de 60 años. Estos hallazgos indican que para proporcionar protección continua puede resultar necesario una revacunación.

Los resultados provenientes de un estudio epidemiológico sugieren que la vacunación puede proporcionar protección durante al menos nueve años luego de recibida la dosis inicial. Se han informado estimados decrecientes de la efectividad a medida que aumenta el intervalo desde la vacunación, particularmente entre los muy añosos (personas 85 años).


 

Datos clínicos

Indicaciones terapéuticas:

PNEUMOVAX 23 está indicada para la inmunización activa frente a la enfermedad causada por los serotipos de neumococos incluidos en la vacuna. Se recomienda la vacuna en personas de 2 años de edad o mayores que presenten un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad por la enfermedad neumocócica.

Los grupos específicos de riesgo de personas a vacunar, se determinan sobre la base de las recomendaciones oficiales.

No se ha establecido la seguridad y eficacia de la vacuna en niños menores de 2 años de edad, en quienes la respuesta de anticuerpos puede ser insuficiente.

La vacuna no es eficaz para la prevención de la otitis media aguda, sinusitis y otras infecciones comunes del tracto respiratorio superior.

PNEUMOVAX 23 NO prevendrá ninguna enfermedad provocada por tipos capsulares neumocócicos    diferentes a los contenidos en la vacuna (1, 2, 3, 4, 5, 6B, 7F, 8, 9N, 9V, 10A, 11A, 12F, 14, 15B, 17F, 18C, 19F, 19A, 20, 22F, 23F, 33F)

Si se conoce que una persona no ha recibido ninguna vacuna neumocócica o si se desconoce el estado de vacunación neumocócica previo, entonces las personas enumeradas en las categorías a continuación deben recibir la vacuna neumocócica. Sin embargo, si una persona recibió una dosis primaria de la vacuna neumocócica antes de la administración de una dosis adicional de vacuna sírvase ver la sección Revacunación.

 

Se recomienda la vacunación con PNEUMOVAX 23 para los siguientes individuos seleccionados:

Personas inmunocompetentes:

  1. Vacunación de rutina para personas de 50 años de edad o mayores.

  2. Personas 2 años de edad con enfermedad cardiovascular crónica (incluidas insuficiencia cardíaca congestiva y cardiomiopatías), enfermedad pulmonar crónica   (incluidas   la enfermedad   pulmonar obstructiva crónica y el enfisema) o diabetes mellitus.

  3. Personas 2 años de edad con alcoholismo, enfermedad   hepática   crónica (incluida la cirrosis)   o   pérdidas de líquido cefalorraquídeo.

  4. Personas ³ 2 años de edad con asplenia funcional o anatómica (incluidas la enfermedad de células falciformes y la esplenectomía).

  5. Personas ³ 2 años de edad que viven en entornos o ambientes sociales especiales (se incluye a los nativos de Alaska y a ciertas poblaciones de indios americanos).

Personas inmunocomprometidas:

  1. Personas 2 años de edad, incluidas aquéllas con infección por HIV, leucemia, linfoma, enfermedad de Hodgkin, mieloma múltiple, malignidades generalizadas, insuficiencia renal crónica o síndrome nefrótico; las que reciben quimioterapia inmunosupresora (incluidos los corticosteroides); y aquéllas   que recibieron un transplante de órganos o de médula ósea

PNEUMOVAX 23 puede no resultar efectiva en la prevención de infecciones resultantes de fracturas de cráneo basilares, o de comunicación externa con líquido cefalorraquídeo.

 

Posología y forma de administración

Vacunación primaria: Adultos y niños de edad igual o superior a 2 años - una dosis única de 0,5 mililitros por inyección intramuscular o subcutánea.

Posología especial:

Se recomienda que la vacuna antineumocócica se administre preferiblemente al menos dos semanas antes de una esplenectomia programada o del inicio de la quimioterapia u otro tratamiento inmunosupresor. Se debe evitar la vacunación durante la quimioterapia o radioterapia.

Después de completar la quimioterapia y/o radioterapia en la enfermedad neoplásica, la respuesta inmunológica a la vacunación puede quedar disminuida. No se deberá administrar la vacuna antes de que hayan transcurrido tres meses después de completar dicha terapia. En pacientes que han recibido un tratamiento intensivo o prolongado, puede ser apropiado un mayor intervalo (ver sección 4.4).

Las personas con infección sintomática o asintomática por VIH, deben ser vacunadas lo antes posible, una vez confirmado el diagnostico.

Revacunación

Los niños y adultos sanos no deben ser rutinariamente revacunados.

Una dosis única de 0,5 mililitros por inyección intramuscular ó subcutánea.

El momento concreto y la necesidad de revacunación, se determinará sobre la base de las recomendaciones oficiales.

No se recomienda la revacunación en un intervalo de menos de tres años, debido a un mayor riesgo de reacciones adversas. Hay datos clínicos limitados relativos a la administración de más de dos dosis de PNEUMOVAX 23.

Sin embargo, se recomienda una revacunación en personas 2 años de edad que se encuentren ante el más alto riesgo de contraer infecciones neumocócicas serias y en aquéllas con mayor probabilidad de sufrir una disminución rápida en los niveles de anticuerpos neumocócicos, siempre y cuando hayan transcurrido al menos cinco años desde la recepción de la primera dosis de vacuna neumocócica.

Todas las personas de 65 años de edad o mayores que no hayan recibido la vacuna dentro de los 5 años (y tenían menos de 65 años de edad al momento de la vacunación) deben recibir otra dosis de la vacuna.

Como los datos referidos a la seguridad de la administración de tres a más veces de la vacuna neumocócica resultan insuficientes, rutinariamente no se recomienda la revacunación luego de una segunda dosis.

Adultos

Se recomienda la revacunación en personas con riesgo aumentado de infección neumocócica grave, que recibieron vacuna antineumocócica con más de cinco años de anterioridad o en quienes se conoce que tienen un rápido descenso en los niveles de anticuerpos antineumocócicos.

En poblaciones específicas (p.e. asplénicos) que se sabe son de alto riesgo de infecciones neumocócicas mortales, se deberá considerar la revacunación a los tres años.

Niños

Niños de edad igual o superior a 10 años

Se puede considerar la revacunación de acuerdo a las recomendaciones en adultos.

Niños entre 2 y 10 años de edad

Sólo se debe considerar la revacunación después de los tres años, si tienen un alto riesgo de infección neumocócica (p.e., aquellos con síndrome nefrótico, asplenia o enfermedad de células falciformes).

 

Utilización con otras vacunas

Se recomienda administrar la vacuna neumocócica al mismo tiempo que la vacuna antigripal (por medio de una inyección separada en el otro brazo) sin que se incrementen los efectos colaterales ni disminuya la respuesta de anticuerpos a cualquiera de las vacunas. En contraposición con la vacuna neumocócica, la aplicación de la vacuna antigripal se recomienda en forma anual para las poblaciones correspondientes.

 

Contraindicaciones

Hipersensibilidad a cualquiera de los componentes de la vacuna. Si se produjera una reacción anafilactoidea aguda motivada por cualquiera de los componentes de la vacuna, se debe tener a disposición en forma inmediata una inyección de epinefrina (1:1000).

 

Advertencias y precauciones especiales de empleo

Retrasar la administración de la vacuna en cualquier enfermedad febril significativa, otra infección activa o cuando una reacción sistémica pueda plantear un riesgo significativo, excepto cuando este retraso pueda suponer un riesgo mayor.

PNEUMOVAX 23 nunca se deberá inyectar por vía intravascular y se deben tomar precauciones para estar seguro que la aguja no penetra en un vaso sanguíneo. Igualmente, la vacuna no se debe administrar por vía intradérmica, dado que la inyección por esta vía está asociada con un aumento de las reacciones locales.

Si se administra la vacuna a pacientes que están inmunosuprimidos debido a una condición subyacente o al tratamiento médico (p.e. terapia inmunosupresora tal como quimioterapia o radioterapia en cáncer), puede no obtenerse la respuesta de anticuerpos séricos esperada tras la primera o segunda dosis. Por ello, estos pacientes pueden no quedar tan bien protegidos frente a la enfermedad neumocócica como las personas inmunocompetentes.

En pacientes que reciben terapia inmunosupresora, el tiempo para la recuperación de la respuesta inmunológica varia con la enfermedad y con el tratamiento. Se ha observado una mejora significativa de la respuesta de anticuerpos en algunos pacientes durante los dos años posteriores a la finalización de la quimioterapia u otra terapia inmunosupresora (con o sin radiación), en particular cuando aumentó el intervalo entre el final del tratamiento y la vacunación antineumocócica.

Como con cualquier vacuna, se debe disponer del tratamiento adecuado incluyendo epinefrina (adrenalina) para uso inmediato en caso de presentarse una reacción anafiláctica aguda.

No se deberá suspender la terapia antibiótica profiláctica requerida frente a una infección neumocócica, después de la vacunación antineumocócica.

Los pacientes con riesgo especialmente alto de infección neumocócica grave (p.e., asplénicos y aquellos que han recibido terapia inmunosupresora por cualquier causa), deberán ser informados de la posible necesidad de un tratamiento antimicrobiano temprano en caso de presentarse una enfermedad febril repentina grave.

 

Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción

Se puede administrar la vacuna antineumocócica simultáneamente con la vacuna antigripal, siempre que se usen jeringas diferentes y lugares de inyección distintos. 

 

Embarazo y lactancia

Uso durante el embarazo

No se sabe si la vacuna puede causar daño fetal o afectar la capacidad de reproducción cuando se administra a la mujer gestante; se puede administrar la vacuna a mujeres embarazadas solo cuando sea claramente necesario (el beneficio potencial debe justificar cualquier riesgo potencial para el feto). No se dispone de datos en animales relativos a los efectos sobre la capacidad reproductora.

Uso durante la lactancia

No se sabe si la vacuna se excreta en la leche humana. Se debe tener precaución cuando se administre PNEUMOVAX 23 a una madre en periodo de lactancia.

  

Reacciones adversas

Las reacciones adversas notificadas con más frecuencia (>1/10) en los ensayos clínicos fueron: Fiebre (≤38,8°C) y reacciones en el lugar de la inyección, que consisten en dolor, eritema, calor, hinchazón e induración local.

Durante la experiencia post-comercialización, se ha notificado muy raramente celulitis en el lugar de inyección después de un corto periodo de tiempo tras la administración de la vacuna.

Otras reacciones adversas notificadas en los ensayos clínicos y/o en la experiencia post-comercialización incluyen:

Generales

Astenia

Fiebre (>38,8° C)

Malestar

Sistema digestivo

Nauseas

Vómitos

Hematológicas/Sistema Linfático

Linfadenitis

Trombocitopenia en pacientes con púrpura trombocitopénica idiopática estabilizada

Anemia hemolítica en pacientes que han padecido otras enfermedades hematológicas

Hipersensibilidad

Reacciones anafilactoideas

Enfermedad del suero

Edema angioneurótico

Sistema Musculoesquelético

Artralgia

Artritis

Mialgia

Sistema Nervioso

Cefalea

Parestesia

Radiculoneuropatía

Síndrome de Guillain-Barré

Piel

Erupción

Urticaria.

La revacunación generalmente es bien tolerada en intervalos entre las dosis de tres años o más, sin embargo se observó un moderado aumento del índice de reacciones locales autolimitadas comparado con la vacunación primaria.

 

Propiedades farmacológicas

Propiedades farmacológicas

La vacuna se prepara a partir de antígenos polisacáridos capsulares neumocócicos purificados, derivados de los 23 serotipos que representan aproximadamente el 90% de los tipos de enfermedad neumocócica invasora.

Se considera que, generalmente, la presencia de anticuerpos humorales tipo-específicos es eficaz en la prevención de la enfermedad neumocócica. Cuando se compararon los niveles de anticuerpos postvacunación con los niveles prevacunación o con sueros controles negativos, la vacuna demostró ser inmunogénica para los 23 tipos capsulares contenidos en ella. Cuando se determinó por radioinmunoensayo o inmunoensayo enzimático, la mayoría de las personas (85 al 95%) respondieron con anticuerpos a la mayoría de los 23 antígenos. Los niveles de anticuerpos tipo-específicos protectores frente a los polisacáridos capsulares, aparecen normalmente durante la tercera semana después de la vacunación.

Aunque la duración del efecto protector de la vacuna es desconocida, estudios previos con otras vacuna antineumocócicas sugieren que los anticuerpos inducidos frente a algunos serotipos pueden descender entre los 3 a 5 años después de la vacunación, dependiendo del serotipo y de la población. Puede producirse un descenso más rápido de los niveles de anticuerpos en algunos grupos (p.e., niños). Los limitados datos publicados sugieren que los niveles de anticuerpos también pueden descender más rápidamente en los ancianos.

Los resultados de un estudio epidemiológico sugieren que la vacunación puede proporcionar protección durante al menos 9 años tras recibir la dosis inicial de vacuna. Se han informado estimaciones decrecientes de la efectividad con intervalos crecientes tras la vacunación, especialmente en las personas muy mayores (edades ≥ 85 años).

No se ha establecido el nivel protector de anticuerpos antipolisacárido capsular para la infección neumocócica causada por cualquier tipo capsular específico. Sin embargo, en los ensayos clínicos, se asoció el aumento de ≥ 2 veces en el nivel de anticuerpos tras la vacunación con la eficacia de las vacunas de polisacáridos neumocócicos polivalentes.

Se estableció la eficacia de la vacuna de polisacáridos neumocócicos polivalente para neumonía neumocócica y bacteriemia, en ensayos clínicos controlados aleatorizados que se realizaron entre mineros del oro jóvenes, en Sudáfrica. La eficacia protectora frente a la neumonía neumocócica, objetivo primario de estos estudios, con una vacuna de 6-valencias fue del 76,1%, y con una preparación de 12-valencias fue del 91,7%.

Posteriormente, diferentes ensayos determinaron la efectividad de la vacuna en la prevención de la enfermedad neumocócica invasora en poblaciones diana. Estos estudios encontraron que, generalmente, la efectividad es del 50 al 70% entre personas en las que la vacuna está recomendada (ver Sección 4.1. Indicaciones terapéuticas). Se ha demostrado efectividad en personas con diabetes mellitus, enfermedad cardiaca crónica o pulmonar y asplenia anatómica. No se ha demostrado la efectividad de la vacunación en personas con otras condiciones de alto riesgo, debido a que el número de pacientes disponible para estudio fue generalmente muy pequeño.

Un estudio mostró que la vacunación fue significativamente protectora frente a la enfermedad neumocócica invasora causada por algunos serotipos individuales (p.e., 1, 3, 4, 8, 9V, y 14). Para los otros serotipos, el número de casos detectados en el estudio fue muy pequeño, y por tanto la evidencia de la efectividad no fue definitiva.

 

Incompatibilidades

En ausencia de estudios de compatibilidad, esta vacuna no se debe mezclar en la misma jeringa con otros medicamentos.

 

Precauciones especiales de conservación

Conservar en nevera (entre 2ºC-8ºC).

No congelar. No se debe usar la vacuna si ha sido congelada.

 

Instrucciones de uso / manipulación.

La vacuna se debe utilizar tal y como se suministra; no es necesario realizar diluciones o reconstituciones. La vacuna es una solución transparente, incolora.

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Última actualización: noviembre 30, 2013

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