Por
lo general las personas que hacen ejercicio
van a perder peso y mejorar su condición
física, pero en el mundo real, algunas
personas no pierden peso, a pesar de que
ganen condición física. Muchas de ellas, por
frustración podrían dejar de hacer
ejercicio, pero según los resultados de este
estudio, a pesar de que no bajen de peso, si
mejoran su condición física, pueden
compensar algunos de los efectos negativos
del exceso de peso.
Los resultados del Estudio Longitudinal del Centro de Aeróbicos (ELCA), un estudio prospectivo de individuos que recibieron exámenes médicos preventivos, fueron publicados en línea el 6 de febrero 2012 por Duck-chul Lee y colaboradores del Departamento de Ciencias del Ejercicio de la Escuela Arnold de Salud Pública de la Universidad de Carolina del Sur, Columbia, Carolina del Sur, en el Journal of the American College of Cardiology.
La condición física y la gordura son dos variables que constantemente cambian con el tiempo en las personas y hay muchas diversas combinaciones de ambas en los adultos. De hecho, la paradoja "condición-grasa” ha sido demostrada en algunos estudios, mostrando que las mejoras en la aptitud física pueden eliminar los efectos nocivos de la gordura, sugiriendo que los individuos en forma, aunque con algo de sobrepeso pudieran no desarrollar problemas de salud.
En el análisis del ELCA, 3.148 sujetos sanos fueron sometidos a tres exámenes médicos, con evaluación del nivel de aptitud física mediante prueba de esfuerzo máximo y la masa grasa documentada con el índice de masa corporal (IMC) y mediciones de pliegues cutáneos de porcentaje de grasa corporal. Durante un período de seis años de seguimiento después del segundo examen médico, 752 sujetos desarrollaron hipertensión arterial, 426 desarrollaron el síndrome metabólico y 597 hipercolesterolemia.
Aquellos que mantuvieron o mejoraron sus niveles de aptitud física tuvieron un riesgo 26% y 28% menor respectivamente de desarrollar hipertensión, un riesgo 42% y 52% menor respectivamente de desarrollar síndrome metabólico, y 26% y 30% menor de desarrollar niveles elevados de colesterol LDL. Estas reducciones se observaron después de ajustar por posibles factores de confusión y de niveles iniciales de aptitud física.
Aquellos sujetos que engordaron durante el seguimiento, medido por el porcentaje de grasa corporal, tuvieron un riesgo 26%, 71% y 48% mayor respectivamente de desarrollar hipertensión, síndrome metabólico e hipercolesterolemia, en comparación con los individuos que perdieron peso. Se observaron resultados similares cuando el IMC se utilizó como criterio para los niveles de grasa corporal.
Cada mejora de 1-MET en la condición física se asoció con un riesgo 7%, 22% y 12% menor de desarrollar hipertensión, síndrome metabólico e hipercolesterolemia, respectivamente, mientras que cada unidad de aumento en el porcentaje de grasa corporal se asoció con un 4%, 10% y 5% más de riesgo de desarrollo de los factores de riesgo cardiovascular.
En el análisis general, los investigadores encontraron que los pacientes que tenían cantidades estables o en aumento de la grasa corporal en combinación con la pérdida de la condición física, tuvieron tasas significativamente más altas de factores de riesgo cardiovascular en comparación con el grupo de referencia, que fueron individuos que mejoraron su condición física durante el estudio y perdieron grasa corporal.
También demostraron que la pérdida de la condición física, independientemente de los cambios de grasa, así como engordar independientemente del cambio en los niveles de la condición física se asociaron con un mayor riesgo de desarrollar síndrome metabólico.
Los efectos adversos de engordar se atenuaron ligeramente si la condición física se mantuvo o mejoró, mientras que la disminución en la aptitud física podría ser compensada por la reducción del porcentaje de grasa corporal.
Mantener o
mejorar los niveles de aptitud física y
prevenir la acumulación de grasa son
importantes, independiente de los cambios de
cada condición. En el trabajo se encontró
que la combinación ideal es mejorar la
condición física y prevenir la acumulación
de grasa, aunque si los individuos mantienen
su condición física y su masa grasa, no es
probable que haya un mayor riesgo de
factores de riesgo cardiovascular. Perder
peso y ganar condición física es un reto
para la población en general, aunque
mantener la condición física y la gordura es
menos difícil y más factible.
Referencia:
- Lee DC, Sui X, Church TS, et al. Changes in fitness and fatness on the development of cardiovascular disease risk factors. J Am Coll Cardiol 2012; 59:665-672. DOI:10.1016.j.jacc.2011.11.013.

