
La clasificación admitida en la actualidad, de acuerdo a la
recomendación del Comité de Higiene de la Sociedad de las Naciones es la
de Landsteiner (Sistema ABO) que establece la existencia de 4 tipos:
Grupo O: este grupo no tiene aglutinógenos pero si 2 aglutininas, alfa y
beta.
Grupo A: este grupo tiene aglutinógeno A y aglutininas beta.
Grupo B: este grupo tiene aglutinógeno B y aglutininas alfa.
Grupo AB: este grupo tiene ambos aglutinógenos y ninguna aglutinina.
De acuerdo con esta clasificación se deduce que el grupo sanguíneo está
determinado por la presencia o ausencia de agluginógneos y aglutininas.
Es interesante asimismo señalar que el grupo sanguíneo es una
característica de todas las células y humores del organismo; por eso
Romero Álvarez lo denomina factor de caracterización o grupo omnicelular.
Asimismo, otra deducción posible es que no pueden existir grupos A alfa
o B beta, es decir, grupos que contengan en forma simultánea el Ag y su
correspondiente Ac, puesto que de ser así aparecería la aglutinación
espontánea de la sangre del individuo.
Se ha responsabilizado a las glucoproneínas como productoras de la
especificidad del sistema sanguíneo ABO. Estas son macromoléculas de
naturaleza peptídica, en las que se encuentran ligadas cadenas
relativamente cortas de carbohidratos. Los azúcares son Ia l‑fucosa.
d‑galactosa. N‑acetil d‑glucosamina y N‑acetil d‑ galactosamina. La
fracción proteica no influye en la especificidad serológica, de la que
son responsables los grupos terminales de los carbohidratos.
Los individuos del grupo O se denominan dadores universales;
teóricamente estos individuos pueden dar sangre a cualquier sujeto aun
sin conocer su grupo. Los del grupo AB son los denominados receptores
universales, es decir, los que teóricamente pueden recibir sangre de
cualquier sujeto, aun sin conocer su grupo.
El grupo sanguíneo es una característica permanente e inmutable; su
herencia se produce como carácter dominante simpIe mendeliano.
Además de la clasificación de Landsteiner existen otras como la de
Jansky y la de Moss, que se abandonaron para evitar confusiones.
Aun cuando se ha considerado al grupo O como dador universal existen, no
obstante, limitaciones que pueden convertirlo en peligroso. Esto sucede
porque, este grupo puede contener altos títulos de aglutininas alfa y
beta capaces de actuar sobre Ios aglutinógenos A y B y producir por
tanto aglutinación de los hematíes homólogos de los receptores, se trate
del grupo A, B o AB.
En la práctica, esta peligrosidad es marcada en caso de
transfusiones rápidas, de volúmenes transfundidos grandes o de anemias
relativas en los receptores, por lo que sólo se tiende a transfundir con
sangre del mismo tipo, PREVIA LA REALIZACIÓN DE LAS PRUEBAS CRUZADAS
entre la sangre del donante y la del receptor.
El factor Rh
En
los hematíes humanos existe un aglutinógeno denominado factor Rh; su
existencia se puso de manifiesto por la aglutinación producida en
presencia de aglutininas obtenidas al inyectar a conejos o cobayos con
hematíes de una variedad de mono Rhesus (Macaca Mulatta). La
aglutinación se produce en el 85 % de los hematíes humanos constituye el
grupo de los denominados Rh positivos. El 15% restante, que no posee ese
aglutinógeno, no produce aglutinación y conforma el grupo de los Rh
negativos.
Cuando se
transfunde sangre Rh positiva a individuos Rh negativos se originan
Anticuerpos antiRh y nuevas transfusiones de sangre que contienen el
aglutinógeno (factor) Rh pueden originar reacciones hemolíticas.
En el 90% de los
casos de eritroblastosis fetal se comprueba que la madre es Rh negativa y el
feto Rh positivo. Los aglutinógenos del feto pasarían a la circulación
materna provocando la aparición de aglutininas antiRh en el suero sanguíneo de
la madre; éstos al actuar sobre los hematíes del feto producen aglutinación y
hemólisis.
Aunque es cierto
que debe esperarse una frecuencia mayor en las secundíparas y en las multíparas
también puede ocurrir que el primer hijo sea afectado, si se practicó una
transfusión previa de sangre que inició la sensibilización, El factor Rh se
transmite como un gen dominante simple y de acuerdo a la característica
mendeliana.
Wiener comprobó
la existencia de 3 sueros antiRh; el primero denominado Rho aglutina los
hematíes del 85% de sujetos de origen caucásico, el segundo llamado anti‑tH’
aglutina el 70% de los hematíes y el tercero, designado como anti‑rh” aglutina
el 30% de los hematíes. Es decir, que existen tres factores Rh humanos que son:
el Rho, rh’ y rh”. La nomenclatura de Fisher y Race designa con las letras D, C
y E a los factores anteriores. Con los tres sueros pueden clasificarse ocho
tipos distintos de sangre.
El grupo
sanguíneo es una característica permanente e inmutable; su herencia se produce
como carácter dominante simple mendeliano.
Referencias:
- Lovine-Selva: El laboratorio en la práctica
clínica. Tercera Edición. 1985