Los leucocitos son células de forma redondeada
mientras circulan en la sangre y adoptan formas muy variadas cuando
salen de los vasos sanguíneos y su diámetro oscila entre 6 y 18 µm.
Muchas infecciones estimulan a la médula ósea a
liberar a la corriente sanguínea grandes números de leucocitos que
normalmente están en reserva, lo que se evidencia como un aumento en el
número de células blancas en la sangre periférica. Este incremento es
fácilmente detectado con una simple hematología y contribuye
notablemente en una primera aproximación diagnóstica.
Algunas células blancas pueden morir en el proceso de
lucha contra una infección y sus cuerpos muertos se acumulan y
contribuyen a formar una substancia blanca que es comunmente vista en el
sitio de una infección, llamada "pus".
No todas las infecciones llevan a un incremento en el
número de células blancas; el virus responsable por el SIDA conlleva a
su reducción, específicamente en el número de linfocitos y a una
consiguiente minusvalía en la habilidad para luchar contra otras
infecciones.
De acuerdo a su apariencia al microscopio luego de su
tinción, existen 5 clases de leucocitos: granulocitos (neutrófilos,
eosinófilos
y basófilos),
linfocitos
y monocitos.
Sementados neutrófilos
Los leucocitos
polimorfonucleres neutrófilos son las células blancas predominante (40 - 75 %) en la
sangre periférica del adulto normal. Su tamaño es homogéneo, entre 12 a 15 µm y se
caracterizan por presentar un núcleo con cromatina compacta segmentado en 2 a 5 lóbulos
conectados por delgados puentes. Su citoplasma contiene abundantes gránulos finos color
púrpura que contienen abundantes enzimas destructoras, así como una sustancia
antibacteriana llamada fagocitina, necesarias para la lucha contra los gérmenes
extraños.
Es una célula muy móvil y su consistencia
gelatinosa le facilita atravesar las paredes de los vasos sanguíneos y migrar hacia los
tejidos para destruir microbios y responder a estímulos inflamatorios.
La principal función de los neutrófilos es la de
detener o retardar la acción de agentes infecciosos o materiales extraños. Su propiedad
más importante es la fagocitosis y son capaces de ingerir bacterias y pequeñas
partículas.
Su capacidad fagocítica aumenta cuando las
bacterias están recubiertas de anticuerpos.
Para esto, el neutrófilo emite pseudópodos alrededor de la partícula a
ingerir, la rodea y los fusiona, con lo que la misma queda en su interior, englobada por
una vacuola fagocítica, donde será destruída con el concurso de las enzimas líticas
que posee la célula.
Los neutrófilos en banda, "bastones" o
"cayados" es la más inmadura de las células granulocíticas que pueden verse
en sangre periférica de personas normales y comprenden aproximadamente 1 a 3% del total
leucocitario. En muchas oportunidades, cuando se trata de combatir infecciones bacterianas
severas, pueden aumentar su número, ya que la médula ósea los libera en virtud de la
emergencia, antes de terminar su maduración.
Los neutrófilos, además de defender el organismo
contra las infecciones, pueden ser dañinos también, al liberar los componentes de sus
gránulos tóxicos en diversos tejidos.
Eosinófilos
Los eosinófilos son
los granulocitos maduros que responden a infecciones parasitarias y condiciones
alérgicas.
Es una célula fácilmente identificable por la
presencia de grandes gránulos color naranja en su citoplasma.
El eosinófilo maduro es redondeado, con un
diámetro entre 12 a 17 µm y un núcleo generalmente bilobulado. Comprenden entre 1 a 4 %
de los leucocitos en sangre periférica.
Los eosinófilos tienen una igual actividad motriz
que los neutrófilos y aunque poseen propiedades fagocíticas, participan menos en la
ingestión y muerte de las bacterias. Un aumento en su número frecuentemente acompaña a
reacciones alérgicas o procesos inmunológicos.
Basófilos
El menos numeroso de
los granulocitos en la sangre periférica, se distingue por sus gránulos oscuros, que con
frecuencia oscurecen los detalles del núcleo y que se sabe que contienen grandes
cantidades de heparina e histamina.
Comprenden aproximadamente 0,5% del total de
leucocitos y de todos los granulocitos, son los que tienen menos movilidad y menor
capacidad fagocítica.
Participan en reacciones de hipersensibilidad inmediata,
tales como reacciones alérgicas secundarias a picaduras de insectos y están involucrados
también en algunas reacciones de hipersensibilidad.
Linfocitos
El linfocito es una de
las células más intrigantes de la sangre humana y bajo ese nombre se engloban varios
tipos diferentes de células linfoides, que encierran diferencias estructurales y
funcionales aún no bien esclarecidas.
Las funciones del sistema linfático son en general
la producción de anticuerpos circulantes y la expresión de la inmunidad celular,
refiriéndose esto último al autorreconocimiento inmune, hipersensibilidad retardada,
rechazo de los injertos y reacciones injerto contra huésped.
Los linfocitos en la sangre periférica han sido
descritos en base a su tamaño y granularidad de su citoplasma. Los linfocitos pequeños
son los más comunes, con un tamaño entre 4 y 10 µm y su citoplasma se ve frecuentemente
como un anillo periférico alrededor del núcleo.
Dos tipos funcionalmente diferentes de linfocitos
han sido descritos: los linfocitos T o timo-dependientes y los linfocitos B o médula
ósea dependientes. Aproximadamente el 70 a 80% de los linfocitos en sangre periférica
muestran características de células T. Estos tienen una vida media de varios años, así
como una gran capacidad y velocidad para recircular entre la sangre y los tejidos.
También almacenan y conservan la "memoria inmunológica" (células T de
memoria).
Además, una vez activadas, son las células
efectoras o ejecutoras (células asesinas) de la inmunidad celular y secretan sustancias
biológicamente activas (linfoquinas) que sirven de mediadores solubles de inmunidad en la
respuesta inflamatoria.
Por otra parte, algunos linfocitos T colaboran
(Linfocitos ayudadores) en la diferenciación que la estimulación por antígenos induce
de linfocitos B en células plasmáticas, responsables de la producción de anticuerpos
circulantes o inmunidad humoral.
Monocitos
Los monocitos son los
grandes fagocitos mononucleares de la sangre periférica.
Son un sistema de células fagocíticas producidas
en la médula ósea, que viajan como tales por la sangre, para luego emigrar a diferentes
tejidos como hígado, bazo, pulmones, ganglios linfáticos, hueso, cavidades serosas,
etc., para convertirse en esos tejidos en macrófagos libres o fijos, cuyas funciones se
corresponden con lo que se conoce como sistema mononuclear-fagocitario.
Los monocitos varían considerablemente en tamaño,
entre 10 a 30 µm de diámetro,
con una relación núcleo/citoplasma que varía entre 2:1 a 1:1 y su núcleo
frecuentemente muestra forma de herradura o de riñón. Su citoplasma es abundante y de
color gris azulado contentivo de muchos y finos gránulos púrpura, pudiendo estar
acompañados de vacuolas blanquecinas.
Referencias:
- Pérez Requejo, J.: Hematología básica. Segunda
Edición. 1984
- Rodriguez, A. Medi-Data. Tercera edición. 1990
- http://www.wadsworth.org/chemheme/heme/microscope/celllist.htm
- http://simscience.org/membranes/advanced/essay/blood_comp_and_func1.html