La creatinina es un producto de degradación de la creatina, la cual
es un elemento importante constitutivo del músculo.
La creatinina es
un producto de la descomposición de la creatina. La producción
diaria de creatina y subsecuentemente de creatinina depende de la
masa muscular, la cual fluctúa muy poco.
La creatinina es
excretada del cuerpo completamente por los riñones y con una función
excretora renal normal, el nivel de creatinina sérica debe
mantenerse constante y normal.
Su determinación se utiliza para evaluar la
función renal, que cuando está anormal, muestra aumento en los
niveles de creatinina en la sangre, debido a la disminución en su
excreción por la orina. Los niveles de creatinina también pueden
variar de acuerdo con la talla y masa muscular de la persona.
Las mujeres tienen niveles de creatinina
menores que los hombres, debido a la menor masa muscular.
Algunos
medicamentos y otras sustancias pueden producir toxicidad renal y
aumentar los niveles séricos de creatinina, entre los cuales merece destacar:
aminoglicósidos (por ejemplo, gentamicina), cimetidina, agentes
quimioterapéuticos como el Cisplatino, los cuales deben ser administrados bajo
estricta vigilancia médica.
Referencias:
Lovine-Selva: El laboratorio en la práctica
clínica. Tercera Edición. 1985