Hay
que destacar que el manejo peri-operatorio implica la participación en
equipo de tres componentes, el cirujano “líder” del equipo, el
anestesiólogo, y el médico internista, cada uno con un rol bien
definido, sin dejar de lado las subespecialidades que deben ser
consultadas de ser necesario, cuyo objetivo es lograr que el paciente
sea tratado de la mejor manera, con un éxito planificado óptimo;
reduciendo al mínimo las complicaciones inherentes a la cirugía.Todas estas decisiones
deberían basarse en la conceptualización de una relación riesgo /
beneficio para cada paciente.
Peri-operatorio implica el lapso de
tiempo alrededor de la operación (“antes-durante-después”). Para muchos
autores comprende la atención del paciente en el preoperatorio y hasta
48 horas post-cirugía. Una gran parte de los procedimientos quirúrgicos
realizados tanto en Venezuela como a nivel mundial se dan en pacientes
sanos, muy especialmente en las cirugías plásticas-cosméticas, es decir,
sin ninguna otra patología concomitante al proceso que deriva en la
cirugía. El riesgo quirúrgico y de anestesia en estos casos es mínimo y
en general, la mortalidad general peri-operatoria en estos pacientes
sanos es menor al 0,07%. En estos pacientes sanos, los hallazgos de
laboratorio y los factores de riesgo tienen poco valor predictivo para
complicaciones postoperatorias. Teniendo en cuenta estos parámetros, aun
cuando la morbi mortalidad es baja, el objetivo general debe ser
identificar los factores que incrementan el riesgo basal, cuando es
posible, para proponer estrategias que reduzcan este riesgo.
De los parámetros a evaluar en el periodo perioperatorio, la mortalidad
es un objetivo bien definido, cuya causa más frecuente es la enfermedad
subyacente que condujo a la cirugía, y solo un pequeño porcentaje estuvo
determinado por el tipo de procedimiento quirúrgico, o tipo de
anestesia. La muerte relacionada con el acto anestésico ha disminuido
marcadamente en los últimos años.
Los riesgos asociados con la
anestesia y la cirugía pueden ser clasificados como:
dependientes del paciente, dependientes del procedimiento, dependientes del cirujano y de
la técnica y agente anestésico utilizado.
La muerte, un resultado
clínico muy bien definido, ha sido frecuentemente utilizado en los
estudios de riesgos anestésicos. La tasa de mortalidad atribuida a la
anestesia en pacientes sanos, clasificados en las categorías I y II de
la
, puede ser tan baja como
1 en 200.000 y la tasa de secuelas mayores permanentes tanto como 1 en
90.000 (Anesthesiology
70:572, 1989).
Factores como la edad, sexo,
raza, condición quirúrgica, enfermedad (es) concurrente (s), fármacos
utilizados y estado nutricional son determinantes en la estimación del
riesgo quirúrgico. Muchos de ellos son interdependientes, tales como la
edad y prevalencia de enfermedades cardiovasculares que requieran un
tratamiento farmacológico específico.
La
farmacoterapia puede
también estar asociada con riesgos específicos perioperatorios. Como
ejemplos, podemos acotar que algunos
diuréticos pueden producir hipo-potasemia
(disminución del potasio en la sangre), lo cual puede potenciar los
efectos de los agentes bloqueantes neuromusculares utilizados con
frecuencia en anestesia. Por otra parte, el uso crónico de
esteroides
puede comprometer la capacidad del paciente de responder al estrés
quirúrgico y de la anestesia, así como la cicatrización de las heridas.
La evaluación médica pre-operatoria,
también llamada evaluación cardiovascular pre-operatoria, en la que
se examina integralmente al paciente y no sólo el área cardiovascular,
es frecuentemente solicitada para estudiar los pacientes, prepararlos
para la cirugía y asistirlos en su manejo peri-operatorio, con el
objetivo de reducir los riesgos inherentes al procedimiento o a otras
condiciones que pueda presentar el paciente e incrementar la
probabilidad de un resultado exitoso.
En la evaluación preoperatoria se toman en cuenta,
además del interrogatorio de antecedentes personales, familiares,
alergias y del examen clínico integral,
la revisión del perfil pre-operatorio,
del electrocardiograma y de la
radiografía de tórax, con lo que se descarta
que el paciente vaya a un acto quirúrgico en condiciones riesgosas,
entre las cuales destacan problemas tales como:
hipertensión arterial no
controlada, anemia,
diabetes descompensada, arritmias
y otras cardiopatías, neumopatías,
nefropatías y
trastornos de la coagulación
sanguínea, entre las más importantes que incrementan el riesgo de la
cirugía y en el caso de hallarse alguno o varios de estos problemas, se
le indica tratamiento al paciente, de manera que enfrente el acto
quirúrgico en las mejores condiciones posibles y se minimicen los
riesgos
dependientes del paciente.
Se recomienda la realización de una
ESPIROMETRÍA pre-operatoria en el caso de aquellos pacientes que
sean asmáticos, fumadores de más de 5 cigarrillos diarios, bronquíticos,
enfisematosos e incluso obesos mórbidos, por la posibilidad de
complicaciones atribuibles a la función pulmonar de dichos pacientes.
Luego de haber realizado un examen minucioso de la condición del
paciente, tomando en consideración los factores descritos anteriormente,
incluido un
electrocardiograma que se efectúa
durante la evaluación, se expide un informe detallado
en el que además se hacen recomendaciones importantes para el manejo
peri-operatorio del paciente, tanto para el cirujano como para el
equipo de anestesiólogos.
Por lo antes expuesto se recomienda que los exámenes de laboratorio sean
lo más reciente posible (máximo 3 meses de
antigüedad) y preferiblemente del mismo día o de la semana
antes de la evaluación.
Idealmente y a menos que se trate de una emergencia,
esta evaluación
debería practicarse con antelación al día pautado para la intervención,
de manera de poder tomar las previsiones y hacer los correctivos
necesarios para que el paciente llegue al área quirúrgica en las mejores
condiciones y todo el procedimiento se efectúe de manera exitosa.
Requisitos para la evaluación pre-operatoria:
-
-
-
(recomendable en caso de pacientes asmáticos, fumadores,
bronquíticos/enfisematosos u obesos mórbidos, condiciones que aumentan el
riesgo de complicaciones respiratorias)
Tanto el perfil pre-operatorio como la radiografía de tórax
P-A pueden efectuarse el mismo día, antes o después de la consulta de evaluación
pre-operatoria; nosotros
nos encargamos de buscar los resultados de los exámenes y radiografías del
paciente (Siempre y cuando sean realizados en Medis). También pueden ser
enviados para su interpretación desde otros laboratorios por vía fax o por
correo electrónico, a
solicitud del interesado.
Si Usted trae sus exámenes (perfil pre-operatorio)
y radiografía realizados, le entregamos el informe de inmediato; de lo
contrario, se le entregará el informe al final de la tarde del día en que se
reciban los resultados del perfil pre-operatorio
Si en su evaluación se evidencia
alguna condición médica que pudiera aumentar su riesgo quirúrgico, es
nuestro deber advertirle de la misma a Usted y a su médico tratante y
recomendarles posponer su cirugía, en el caso que sea una intervención
electiva, hasta tanto sea corregido el problema y disminuya su riesgo
perioperatorio.
Con la evaluación pre-operatoria NO se
aprueba ni se cancela ninguna cirugía; en ella se hacen SUGERENCIAS
acerca del manejo del paciente; es el CIRUJANO y/o el ANESTESIÓLOGO los
que, basados en el informe, riesgos y condición del paciente, deciden
realizar, posponer o cancelar una cirugía.
Para nosotros es
ideal que Usted pueda operarse el día que Usted y/o su médico lo hayan
dispuesto y la intención de
postergar una cirugía electiva cuando es necesario, NO es entorpecerle sus planes quirúrgicos;
la idea es solventar la situación que atenta contra su seguridad
perioperatoria y garantizar que todo el proceso de su
cirugía transcurra en las mejores condiciones posibles y sin ningún
tropiezo: Es en su propio beneficio. Esa es precisamente la razón de la
evaluación cardiovascular pre-operatoria.
Artículo relacionado:
Que hacer con las medicaciones
crónicas antes de las cirugías programadas?
Ud puede solicitar su realización en
nuestro consultorio,
tanto para aquellos pacientes que van a ser intervenidos en MEDIS, como
en cualquier otro centro clínico.
La evaluación incluye:
-
Entrevista
del (de la) paciente con revisión de antecedentes
personales, familiares y examen funcional por sistemas.
-
.
-
Revisión de
.
-
Realización y lectura
de
de reposo.
-
Revisión de
.
-
Determinación del
Riesgo quirúrgico preoperatorio:
-
Predictores clínicos de
riesgo cardiovascular.
-
Estratificación del
riesgo de complicaciones cardíacas, según el procedimiento quirúrgico no
cardíaco.
-
.
-
.
-
Informe detallado, entregado
a las 24 horas de haber revisado sus exámenes de laboratorio: si
Usted trae sus exámenes, se le entrega DE INMEDIATO.
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Cubierto por empresas
aseguradoras (contra re-embolso).
-
Se acepta el pago con tarjetas de débito y crédito