Todas estas decisiones
deberían basarse en la conceptualización de una relación riesgo /
beneficio para cada paciente.
Los riesgos asociados con la
anestesia y la cirugía pueden ser clasificados como:
dependientes del paciente, dependientes del procedimiento, dependientes del cirujano y de
la técnica y agente anestésico utilizado.
La muerte, un resultado
clínico muy bien definido, ha sido frecuentemente utilizado en los
estudios de riesgos anestésicos. La tasa de mortalidad atribuida a la
anestesia en pacientes sanos, clasificados en las categorías I y II de
la
, puede ser tan baja como
1 en 200.000 y la tasa de secuelas mayores permanentes tanto como 1 en
90.000 (Anesthesiology
70:572, 1989).
Factores como la edad, sexo,
raza, condición quirúrgica, enfermedad (es) concurrente (s), fármacos
utilizados y estado nutricional son determinantes en la estimación del
riesgo quirúrgico. Muchos de ellos son interdependientes, tales como la
edad y prevalencia de enfermedades cardiovasculares que requieran un
tratamiento farmacológico específico.
La farmacoterapia puede
también estar asociada con riesgos específicos perioperatorios. Como
ejemplos, podemos acotar que algunos diuréticos pueden producir hipo-potasemia
(disminución del potasio en la sangre), lo cual puede potenciar los
efectos de los agentes bloqueantes neuromusculares utilizados con
frecuencia en anestesia. Por otra parte, el uso crónico de esteroides
puede comprometer la capacidad del paciente de responder al estrés
quirúrgico y de la anestesia, así como la cicatrización de las heridas.
La evaluación médica pre-operatoria,
también llamada evaluación cardiovascular pre-operatoria, en la que
se examina integralmente al paciente y no sólo el área cardiovascular,
es frecuentemente solicitada para estudiar los pacientes, prepararlos
para la cirugía y asistirlos en su manejo peri-operatorio, con el
objetivo de reducir los riesgos inherentes al procedimiento o a otras
condiciones que pueda presentar el paciente e incrementar la
probabilidad de un resultado exitoso.
En la evaluación preoperatoria se toman en cuenta,
además del interrogatorio de antecedentes personales, familiares,
alergias y del examen clínico integral,
la revisión del perfil pre-operatorio,
del electrocardiograma y de la
radiografía de tórax, con lo que se descarta
que el paciente vaya a un acto quirúrgico en condiciones riesgosas,
entre las cuales destacan problemas tales como:
hipertensión arterial no
controlada, anemia,
diabetes descompensada, arritmias
y otras cardiopatías, neumopatías,
nefropatías y
trastornos de la coagulación
sanguínea, entre las más importantes que incrementan el riesgo de la
cirugía y en el caso de hallarse alguno o varios de estos problemas, se
le indica tratamiento al paciente, de manera que enfrente el acto
quirúrgico en las mejores condiciones posibles y se minimicen los
riesgos
dependientes del paciente.
Luego de haber realizado un examen minucioso de la condición del
paciente, tomando en consideración los factores descritos anteriormente,
incluido un
electrocardiograma que se efectúa
durante la evaluación, se expide un informe detallado
en el que además se hacen recomendaciones importantes para el manejo
peri-operatorio del paciente, tanto para el cirujano como para el
equipo de anestesiólogos.
Por lo antes expuesto se recomienda que los exámenes de laboratorio sean
lo más reciente posible (máximo 3 meses de
antigüedad) y preferiblemente del mismo día o de la semana
antes de la evaluación.
Idealmente y a menos que se trate de una emergencia,
esta evaluación
debería practicarse con antelación al día pautado para la intervención,
de manera de poder tomar las previsiones y hacer los correctivos
necesarios para que el paciente llegue al área quirúrgica en las mejores
condiciones y todo el procedimiento se efectúe de manera exitosa.
Requisitos para la evaluación pre-operatoria:
Tanto el perfil pre-operatorio como la radiografía de tórax
P-A pueden efectuarse el mismo día, antes o después de la consulta de evaluación
pre-operatoria; nosotros
nos encargamos de buscar los resultados de los exámenes y radiografías del
paciente (Siempre y cuando sean realizados en Medis). También pueden ser
enviados para su interpretación desde otros laboratorios por vía fax, a
solicitud del interesado.
Si Usted trae sus exámenes (perfil pre-operatorio)
y radiografía realizados, le entregamos el informe de inmediato; de lo
contrario, se le entregará el informe al final de la tarde del día en que se
reciban los resultados del perfil pre-operatorio
Sin embargo, NO SE ENTREGARÁ EL INFORME hasta tanto no sean
revisados los exámenes pre-operatorios y la radiografía de tórax, ya que
es una gran responsabilidad el establecer el grado de riesgo quirúrgico que
presenta el paciente.