El papel en el que se registra el electrocardiograma está
rayado, horizontal y verticalmente, con una separación entre líneas de 1 mm. Cuando el
equipo está adecuadamente estandarizado, un cambio de 1 mV produce una deflexión de la
línea de 10 mm, por lo que cada milímetro en el eje vertical, representa un cambio de
voltaje de 0,1 mV y en el eje horizontal, un intervalo de 0,04 seg.
La onda P es el resultado de la despolarización
auricular. El intervalo P-R, que comprende la onda P más el segmento P-R, representa el
tiempo que media entre el comienzo de la despolarización auricular y el comienzo de la
ventricular.
El complejo QRS es el resultado de la
activación de las fibras musculares de los ventrículos del corazón:
La onda Q es la
primera deflexión hacia abajo del complejo QRS y representa la despolarización del
septum interventricular, la pared que divide los dos ventrículos. La onda R es la primera
deflexión hacia arriba del complejo QRS y es debida a la despolarización de la punta del
ventrículo izquierdo. Por su parte, la onda S es la primera deflexión negativa que sigue
a la onda R y representa la despolarización de la base del ventrículo izquierdo. La onda
T representa la repolarización ventricular.
Las conexiones eléctricas convencionalmente usadas
para registrar el electrocardiograma son llamadas derivaciones y se clasifican en:
derivaciones de extremidades, derivaciones de extremidades aumentadas y derivaciones
precordiales. En conjunto, todas ellas nos permiten registrar la actividad eléctrica del
corazón desde 12 puntos de vista diferentes y complementarios.
Han aparecido dispositivos modernos
que no solo facilitan la realización del electrocardiograma, tal
como el que utilizamos en nuestra consulta, y que a manera de peto,
trae incrustadas prácticamente todos los electrodos que se utilizan
para efectuar el estudio, sino que no maltratan la piel del
paciente, tal como sucede con los electrodos tradicionales con
ventosas.
Patrón juvenil

Infarto AGUDO antero-septal

En general cada una de las ondas del
electrocardiograma, tienen rangos específicos de tamaño, tanto de altura o profundidad,
como de duración en el tiempo, permitiéndonos saber, luego de su análisis,
la presencia de:
-
Arritmias (trastornos en el ritmo cardíaco) y si son auriculares o ventriculares,
con o sin alteraciones de la frecuencia cardíaca: taquicardia (aumentada) o bradicardia
(disminuida). Para estas, generalmente es necesario realizar un
HOLTER ELECTROCARDIOGRÁFICO, particularmente si el
paciente acusa síntomas que puedan indicar arritmias y no aparezcan en el
electrocardiograma de reposo de la consulta.
-
Bloqueos en la conducción eléctrica.
-
Aumento en el
tamaño o dilatación de las aurículas y/o de los ventrículos.
-
Áreas de isquemia,
lesión o infarto miocárdico, entre los hallazgos más importantes.
Bloqueo AV de 1° +
Bloqueo de rama izquierda del Has de His

Referencias:
Netter, F. Colección Ciba de ilustraciones médicas. Tomo V.
Corazón. Salvat Editores. 1983