
Como una estimación aproximada se estableció que la excreción de sodio refleja aproximadamente a la ingesta del mismo, de tal manera que los niveles de excreción de 6,5 g por día son aproximadamente iguales al consumo de 6.500 mg.
O'Donnell y colaboradores utilizaron pruebas urinarias simples realizadas en los estudios ONTARGET y TRANSCEND en las que se midió la excreción urinaria de sodio y potasio y relacionaron dichos resultados con las subsecuentes muertes cardiovasculares, infartos miocárdicos y hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca congestiva en los 56 meses siguientes de seguimiento.
De esta forma reportaron que comparado con niveles promedio de excreción de SODIO de 4 a 5.99 gramos diarios, (lo que EQUIVALE a 10,8 a 14,4 g de SAL), los sujetos con una excreción mayor de 7 g por día presentaron un incremento en el riesgo de eventos cardiovasculares, de la misma forma que los sujetos con niveles de excreción de sodio menores a 3g diarios, lo que pone de relieve la necesidad urgente de establecer un rango seguro para el consumo de sodio en ensayos controlados aleatorios.
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Resultado |
<2 g / d |
2 - 2,99 g / d |
6 - 6,99 g / d |
7 - 8 g / d |
> 8 g / d |
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Todos los eventos CV |
1.21 (1.03-1.43) |
1.16 (1.04-1.28) |
1.09 (0.99-1.20) |
1.15 (1.00-1.32) |
1.49 (1.28-1.75 |
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Muerte CV |
1.37 (1.09-1.73) |
1.19 (1.02-1.39) |
1.11 (0.96-1.29) |
1.53 (1.26-1.86) |
1.66 (1.31-2.10) |
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Accidentes Cerebro-Vasculares |
1.06 (0.76-1.46) |
1.05 (0.86-1.28) |
0.95 (0.79-1.15) |
1.06 (0.81-1.40) |
1.48 (1.09-2.01) |
Razones de Riesgo (IC 95%) de acuerdo con la excreción de sodio, en comparación con la excreción media en esta población (4-5.99 g / día) posterior al análisis multivariable
Después de una media de seguimiento de 56 meses, el resultado compuesto se produjo en 4.729 (16,4%) participantes, incluyendo 2,057 muertes CV, 1.412 con IM, 1.282 con accidente cerebrovascular y 1213 con la hospitalización por insuficiencia cardíaca congestiva.
En comparación con el grupo de referencia con una excreción de sodio estimada inicial de 4 a 5,99 g por día (n = 14.156, con 6,3% de muerte CV, 4,6% con infarto de miocardio, 4,2% accidente cerebrovascular y 3,8% ingresó en el hospital con insuficiencia cardíaca congestiva), una mayor excreción de sodio de base se asoció con un mayor riesgo de muerte cardiovascular (9,7% para los 7-8 g / día y 11,2% para > 8 g / día), IM (6,8%; para > 8 g / día), los accidentes cerebrovasculares (6,6%; para > 8 g / día), y la hospitalización por ICC (6,5% para > 8 g / día).
Una menor excreción de sodio se asociaba con un mayor riesgo de muerte cardiovascular (8,6%; para 2-2.99 g / día, 10,6%; para < 2 g / día), y la hospitalización por ICC (5,2%; para 2-2.99 g / día) en el análisis multivariable.
Como conclusiones del estudio: Se estableció una asociación entre la excreción de sodio estimada y los eventos CV en forma de J. En comparación con la excreción de sodio de referencia de 4 a 5,99 g por día, (lo que EQUIVALE a 10,8 a 14,4 g de SAL), la excreción de sodio superior a 7 g por día se asoció con un mayor riesgo de todos los eventos CV, y una excreción de sodio de menos de 3 g por día se asoció con mayor riesgo de CV mortalidad y hospitalización por insuficiencia cardíaca congestiva.
También se estableció en el estudio que una mayor excreción de potasio se asoció con un menor riesgo de accidentes cerebrovasculares, algo así como un factor de protección. Esta es otra área de investigación que sin duda merece mayor atención, para ver si los suplementos de potasio pueden reducir las enfermedades cardiovasculares, especialmente el infarto.
Cabe destacar, sin embargo, que los autores no observaron una asociación significativa hasta que la excreción de sodio supera 6,5 g por día, un umbral que es superior a la recomendada por la OMS y muchas directrices nacionales.
La mayoría de las pautas de nutrición, recomiendan una ingesta de sodio de no más de 1500 mg para las personas con hipertensión establecida y no superior a 2300 mg para aquellos con menor riesgo.
El grupo con más baja excreción de sodio de este análisis, con un aumento del riesgo de eventos CV de más de un 20%, reflejó los niveles de ingesta recomendada en la mayoría de las pautas terapéuticas para pacientes hipertensos y cardiópatas.
El hallazgo principal fue la asociación observada entre la alta ingesta de sodio y las enfermedades cardiovasculares a través de todos los resultados que se midieron. Esto sustenta las estrategias actuales de reducción de la ingesta de sodio en personas que consumen dietas ricas en dicho elemento.
Hay que tener en cuenta que las curvas en forma de J, tienden a ser más fuertes en el extremo largo de la J, donde hay un gran número de personas y el mayor riesgo de eventos. En el extremo corto de la cola, donde hay menos gente y menos eventos, es más inestable, por lo que hay que interpretar dichos resultados con mucha cautela.
Referencia:
O'Donnell MJ, Yusuf S, Mente A, et al. Urinary sodium and potassium excretion and risk of cardiovascular events. JAMA 2011; 306:2229-2238
