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Someterse a reconocimientos médicos completos de una forma
regular es un punto importante que ninguna persona debería
olvidar, tenga la edad que tenga. Esta recomendación toma aún
más fuerza en el caso de los adultos mayores de 40 años con el
fin de prevenir la aparición de eventos cardiovasculares.
DINORA GIRÓN
dgiron@6topoder.com
@DINORAGIRON
Domingo 23 de enero 2011
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Hábitos
Además del chequeo médico anual
existen otros hábitos que deben ponerse en práctica para lograr
una vida sana, como por ejemplo tratar en lo posible de seguir
una dieta saludable, rica en frutas y vegetales verdes, baja en
sal, grasas, particularmente las de origen animal y
carbohidratos simples; si se consume alcohol hacerlo en una
forma moderada, no fumar y realizar ejercicio físico intenso por
30 minutos al menos cinco veces por semana.
La prevención es actualmente la
piedra angular en la que debe basarse la medicina moderna y su
abanderado es el chequeo médico rutinario, por medio del cual
podemos detectar la presencia de enfermedades que pudieran estar
en una condición asintomática sin que el paciente esté
consciente de ello.
Así como se lleva al niño desde
muy pequeño a la consulta de control pediátrico, de la misma
manera las personas deberían hacerse un chequeo rutinario;
quizás el umbral más aceptado para comenzar a hacerlo
periódicamente sean los 40 años, ya que es alrededor de esa edad
cuando comienzan a aparecer muchas de las enfermedades crónicas
que pueden afectar a las personas.
Para Rigoberto Marcano, médico
internista, el chequeo es importante en muchos ámbitos y más
frecuentemente para detectar la presencia de enfermedades
cardiovasculares, metabólicas, respiratorias, digestivas y
oncológicas que son causa importante de morbilidad entre la
gente, y que si las detectamos en esa fase asintomática muy
probablemente podremos detener o frenar el curso natural de la
enfermedad y de sus consecuencias deletéreas de la calidad de
vida del paciente.
En el caso enfermedades
oncológicas (cánceres), hay gran probabilidad de encontrarlas en
fases iniciales, donde la curación definitiva del paciente es
posible, de ahí la gran importancia del chequeo médico.
Es recomendable que una persona
asintomática se lo realice por lo menos una vez al año,
particularmente las personas mayores de 40 años de edad; de la
misma manera que la mujer va al ginecólogo una vez que comienza
su vida sexual activa, todas las personas deberían hacerse una
evaluación médica integral anual, con la realización de un
perfil general de laboratorio, como mínimo y dependiendo de los
antecedentes personales y/o familiares, sumar algunos otros
exámenes paraclínicos al despistaje, asegura Marcano.
Prevención
Con el chequeo se puede
prevenir la aparición de enfermedades que pudieran estar
asociadas a determinado factor de riesgo; por ejemplo, personas
que presenten altos niveles de colesterol y/o triglicéridos, los
cuales pudieran ser asintomáticos, con el transcurrir del tiempo
van a condicionar la obstrucción de las arterias y
particularmente las coronarias, las arterias que irrigan el
corazón; por lo tanto, aquellas personas que se mantienen por
largo tiempo con niveles elevados de grasas en la sangre están
comprando un gran número de tickets de una rifa de un infarto,
en la que más tarde o más temprano van a ser los desafortunados
ganadores.
De la misma manera, personas
con niveles elevados de glicemia, de manera asintomática, aparte
del mayor riesgo de infarto, están expuestos a daño retiniano,
por el cual pueden llegar a quedar ciegos, y a daño renal,
siendo su máximo exponente la insuficiencia renal crónica
terminal, en la que las alternativas son la diálisis o el
trasplante renal y daño de los nervios periféricos que
condicionan incapacidad del paciente.
En el caso de las enfermedades
oncológicas, quizás uno de los que se puede conseguir
precozmente es el cáncer mamario. Todas las mujeres mayores de
40 años deben realizarse una mamografía cada año, especialmente
aquellas que tienen antecedentes familiares de la enfermedad.
-¿En qué consiste la evaluación médica?
-La evaluación médica es un
examen físico general del paciente, previo interrogatorio de
antecedentes personales, familiares y hábitos que pudieran
ponernos sobre aviso acerca de determinadas condiciones que
pudieran estar presentes, bien por herencia o por los riesgos de
determinados hábitos que tenga la persona.
-¿Cuáles son los exámenes más
comunes?
-Aparte del examen médico, un
perfil general de laboratorio también llamado perfil 20 que
incluye hematología, glicemia, urea, creatinina, transaminasas,
lípidos sanguíneos, PCR, VSG y un examen de orina y heces, es el
perfil mínimo de chequeo general; en los hombres mayores de 40
años el antígeno prostático, en las mujeres la mamografía y la
citología ginecológica. También es de gran utilidad la
realización de una radiografía de tórax y un ecosonograma
abdominal y pélvico. Con estos simples exámenes no invasivos
cubrimos la mayor parte de los problemas que pudieran ser
prevenidos en personas asintomáticas que acuden a chequeo
médico.
Monitoreo ambulatorio de presión arterial
Explica
Rigoberto Marcano que el monitoreo ambulatorio de presión
arterial también llamado Holter de tensión arterial (Se prefiere
llamar MAPA, para diferenciarlo del Holter de arritmias) si bien
no es nuevo, es un método técnico no invasivo que ha
revolucionado recientemente la forma como se manejan los
pacientes hipertensos y que pretende obtener una medición de la
presión arterial durante un periodo de tiempo determinado,
generalmente 24 horas, de forma ambulatoria (fuera de la
consulta u hospital), de tal forma que los datos de tensión
arterial recogidos puedan ser posteriormente analizados por su
médico.
Lo
verdaderamente novedoso es que por la portabilidad y
confiabilidad de los nuevos equipos, se ha convertido en una
herramienta importantísima para el manejo de los pacientes
hipertensos. Se trata de una técnica muy efectiva que ofrece una
visión de la tensión arterial mucho más global a lo largo del
día, poniendo en evidencia el ritmo circadiano de la tensión
arterial, ya que ésta no se comporta de igual manera a lo largo
del día, evidenciando además el error de medición de tensión
arterial en los consultorios médicos, donde a menudo, los
valores tensionales suelen estar más elevados (fenómeno "bata
blanca").
El MAPA ha
pasado de ser un método de investigación farmacológica y de
escaso uso clínico a un método de gran valor en la práctica
clínica diaria, debido a que la determinación de la presión
arterial es la base para el manejo y tratamiento de los
pacientes hipertensos.
Los valores
de normalidad de la presión arterial determinada a través del
MAPA se diferencian de los tomados de manera puntual, bien sea
en la consulta o por automedición en el hogar, así como también
si se determinan durante el período de actividad o durante el
sueño.
Actualmente
el MAPA es un método que permite no solo evaluar el perfil de
presión arterial del paciente hipertenso, sino que en función
del mismo se ha dilucidado con mayor certeza la correlación de
morbimortalidad que la toma de presión arterial puntual
convencional.
En los
últimos 10 años, las aplicaciones del MAPA en el diagnóstico y
manejo de la hipertensión arterial han sido bien documentadas y
los resultados de numerosos estudios han recomendado su uso, no
sólo para el diagnóstico, sino para el seguimiento, evaluación y
tratamiento del paciente hipertenso.
Lo cierto es
que existen muchas enfermedades silenciosas que sólo manifiestan
molestias en etapas avanzadas, razón suficiente para que usted
tome conciencia y realice su consulta anual, a fin de prevenir y
detectar enfermedades en su etapa inicial. Recuerde que el
diagnóstico precoz de patologías permite disminuir
considerablemente la cifras de mortalidad y morbilidad.
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