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Mosca con el dengue,
que vienen las lluvias!
E
l dengue es
esencialmente una enfermedad humana que es transmitida por el mosquito Aedes
aegypti. En Venezuela se reportaron durante el año 2004 un acumulado de 30 mil
693 casos de dengue en todo el país, de
los cuales 1.986 fueron hemorrágicos. Debemos tomar conciencia de que el dengue es
una realidad, que nos puede afectar a todos y hacer lo posible por evitar
los criaderos del zancudo, en nuestra casa y sus alrededores. Un informe del
Ministerio de Salud, filtrado a la prensa según publicó el diario El
Universal de Caracas, recoge los casos de la patología hasta la semana 49,
es decir, entre el 6 y el 12 de diciembre de 2009. |
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Venezuela según refleja el Ministerio
de Salud en el boletín epidemiológico N° 38 del año 2009 (del 20 y el 26
de septiembre) se contabilizaron un total de 33 mil 899 casos, un 2,7%
menos de los registrados en 2008 para la fecha (34.879). El documento
oficial que se filtró del despacho de Salud evidencia, que si bien
existe un descenso, éste podría ser temporal, debido al crecimiento
constante que muestra el número de enfermos reportados en las últimas
diez semanas. De 736 casos registrados entre el 12 y el 18 de julio de
2009 (semana 28) se pasó a contabilizar 1.827 entre el 20 y el 26 de
septiembre 2009 (38).
Los estados con mayor número de casos son: Aragua (3.948), Lara (3.263),
Barinas (3.011), Zulia (2:550) y Monagas (2.197).
Otra dato que llama la atención es el de fallecimientos. Los reportes
epidemiológicos de las regiones registraron hasta el 26 de septiembre
2009, siete decesos por dengue: tres en Lara, tres en Aragua y dos en
Carabobo. En 2008 el Ministerio de la Salud no contabilizó muertes por
la enfermedad.
Con relación al dengue hemorrágico, hasta el 26 de septiembre de 2009,
el Ejecutivo nacional había confirmado 2.731 casos lo cual representa
8,1% del total de enfermos. La incidencia entre fiebre dengue/dengue
hemorrágico de 18 a 1.
De acuerdo con datos
atribuidos al Ministerio de Salud, hasta el pasado 12 de diciembre el
ministerio venezolano de salud reportó un total de 61.688 casos de
dengue, lo que representa un 38% más que los 44.648 registrados en el
mismo período de 2008. El rotativo caraqueño añadió que "hasta el 5 de
diciembre" pasado se confirmó la muerte de 14 personas enfermas de
dengue, un dato que, indicó el diario, "fue suprimido de los boletines"
epidemiológicos oficiales.
De acuerdo con el boletín
epidemiológico de la semana número 16: 2010-obtenido de manera
extraoficial pues el Ministerio de Salud dejó de publicar esta
información desde agosto de 2007- Miranda registró entre el 18 y el 24
de abril al menos 204 casos de dengue, en comparación con los 20 que
fueron reseñados durante 2009 para el mismo período.
En el cuarto lugar de la lista, pasando Mérida y Táchira, está el
Distrito Capital, con 130 personas afectadas en la misma semana
epidemiológica, a diferencia de los 14 casos de hace un año. El
acumulado de 2010 en todo el país ya va por 26.724 casos (el doble de
2009), de los cuales 10,2% son hemorrágicos. Si se analizan las
estadísticas de los últimos cinco años, el número de casos resulta
totalmente atípico, sobre todo por tratarse del período de sequía. El
promedio histórico de personas afectadas con dengue en el país en la
última semana de abril varía entre 500 y 700 casos aproximadamente; sin
embargo, en 2010 la cifra se elevó a 1.504.
José Félix Oletta, ex ministro de
Salud, detalla que este brote epidémico se inició en junio de 2009 y no
se han tomado medidas para controlar el aumento de los casos. "En las
últimas cuarenta semanas ya suman más de 56 mil casos acumulados, se
llegaron a registrar hasta 3.000 casos semanales en el país a finales de
octubre.
El dengue es una de las
enfermedades virales más difundidas en el mundo y se presenta como
endemia o epidemia, en las regiones tropicales y subtropicales de Asia, Africa y América Latina. Es causada por cualquiera de cuatro
virus estrechamente relacionados o serotipos
(DEN-1, DEN-2, DEN-3 ó DEN-4).
La denominación de "dengue" fue
introducida en 1828 para describir un síndrome desconocido,
caracterizado por la presencia de fiebre, exantema (erupción) y
artralgias (dolores articulares) que azotaba para la época la región del
Caribe. Deriva de una palabra homónima del dialecto Swahili que
significa "temblores bruscos causados por un espíritu maligno".
Es en el año 1954 cuando pediatras
filipinos describen por primera vez el dengue hemorrágico (DH) y
el síndrome de shock del dengue (SSD) y 2 años después, en 1956,
Hammon y colaboradores identifican el virus.
El dengue es esencialmente una
enfermedad humana que es transmitida por el mosquito
Aedes
aegypti infectado por el virus. Dicho insecto tiene hábitos
peridomésticos, por lo que la enfermedad tiene una distribución urbana.
Es una enfermedad de la estación
lluviosa, época en la que aumenta la población de zancudos; sin embargo,
en áreas hiperendémicas tropicales (como nuestro país), puede
presentarse durante todo el año.
En el hemisferio occidental han
ocurrido epidemias períodicamente durante los últimos 200 años. Sin
embargo, en los pasados 20 años la transmisión del dengue y la
frecuencia en las epidemias han aumentado considerablemente en la
mayoría de los países tropicales de las Américas.
En las Américas,
el dengue se ha convertido en una enfermedad endémica desde la década de
1970, con una tendencia continua de aumento en su incidencia. El número
medio anual de casos notificados entre 1989 y 1993 aumentó más de 50
veces, en comparación con el período anterior de 5 años. Para el año
2004 la Organización Panamericana de la Salud en el año 2004
(O.P.S) reportó:
|
Subregion |
Dengue clásico |
Dengue hemorrágico |
Muertes |
|
Andina |
72.576
|
4.485
|
24
|
|
América Central |
43.644
|
2.612
|
7
|
|
Sur América |
110.463
|
77
|
3
|
|
Caribe |
6.749
|
178
|
16
|

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En Venezuela circulan los cuatro tipos de virus de dengue, por lo tanto,
hay una endemia permanente, es decir, picos de la incidencia de
esta enfermedad están regulados por la cantidad de vectores (mosquitos)
y la inmunidad de la población. El dengue es ocasionado por cualquiera
de los cuatro serotipos de virus que no desencadenan inmunidad cruzada,
lo cual significa que una persona puede infectarse y enfermar por cada
uno de ellos.
Cada año pueden haber epidemias de dengue ya que la población no
protegida de niños o adultos (a todo el que se infectó con dos tipos de
virus diferentes estará inmune) que se expone a un nuevo serotipo puede
tener dengue. En épocas de lluvias, cuando la población de mosquitos
aumenta, el riesgo a que ocurran epidemias también aumenta.
Hay muchas razones sociales para la expansión del dengue en las
Américas, entre las que destacan:
-
Extensas infestaciones del vector debido a la falta de programas
de control o a su ineficacia: Si bien ha habido un deterioro
general en las actividades de control del vector, se agrega el que algunos
métodos tradicionales de control no son eficaces contra el Aedes
aegypti (el mosquito transmisor de la enfermedad).
-
Los sistemas de abastecimiento de agua poco
eficientes ocasionan
la necesidad de almacenarla en recipientes, con lo que aumentan los sitios potenciales de reproducción del mosquito.
-
Un aumento en el uso de recipientes no biodegradables y un método
deficiente de disposición de la basura permiten acumular un gran número
de ellos, los cuales pueden mantener aguas estancadas y crear sitios ideales para la
producción de mosquitos.
-
Un aumento de los viajes aéreos,
lo cual ha permitido que las personas propaguen el virus rápidamente
de un país a otro.
-
Un aumento de la densidad de población en áreas urbanas en
expansión.
Con la abundancia de Aedes aegypti en las Américas, existe el
peligro que continuará esta tendencia de empeoramiento y a menos que
mejoremos los esfuerzos de control de la enfermedad, dos mil millones y
medio de
personas en las zonas tropicales del mundo están a riesgo de contraer el
dengue.
Manifestaciones clínicas.
Existen cuatro síndromes clínicos del dengue:
- Fiebre indiferenciada.
-
Fiebre de dengue
o "Dengue Clásico".
-
Dengue hemorrágico.
-
Síndrome de Shock del dengue. (forma grave de DH)
La transmisión es indirecta, a través de los vectores
biológicos mencionados. Se realiza por la picadura del mosquito hembra
infectado. Las hembras se infectan cuando se alimentan de sangre
contaminada, cuyas proteínas requieren para el desarrollo de los huevos.
El insecto está muy adaptado al ambiente urbano. Es una especie diurna,
con mayor actividad a media mañana y poco antes de oscurecer. No hay
transmisión por contacto directo con una persona enferma, sus
secreciones, ni por contacto con fuentes de agua o alimentos.
Su período de incubación gira alrededor de los 7
días. El tiempo intrínseco de transmisibilidad corresponde al de la
viremia de la persona infectada. Comienza un día antes del inicio de la fiebre y
se extiende hasta el 6° u 8° día de la enfermedad.
La infección que causa el virus resulta en un amplio espectro de
presentaciones clínicas, que van desde formas asintomáticas y
subclínicas hasta cuadros muy graves con compromiso vascular, afección
de órganos y sistemas que se asocian a mortalidad. La fiebre indiferenciada puede ser la manifestación más común del
dengue. Un estudio de infección de dengue realizado en Bangkok,
Tailandia, (Burke, DS., et al. Am J Trop Med Hyg 1988; 38:172-80)
encontró que la mayoría de los infectados por el virus del dengue (90 de
103) 87% fueron asintomáticos o mínimamente sintomáticos.
Otros estudios que incluyeron todos los grupos de edad también
demuestran una transmisión silenciosa.
El espectro clínico del dengue tan variado explica la
diversidad de cuadros clínicos que podemos encontrar en una población durante
una epidemia, pero la mayoría de los pacientes estarán con sintomatología leve y
posiblemente ni siquiera buscarán atención médica; otros tendrán síntomas
inespecíficos y otros estarán muy afectados, con gran postración y quizás con
una evolución desfavorable, deterioro clínico y muerte; a veces en pocas horas.
Cada uno de los cuatro virus del dengue puede producir cualquiera de las
manifestaciones clínicas.
La
fiebre de dengue o dengue clásico es una enfermedad viral aguda caracterizada por:
-
Fiebre, frecuentemente alta y
repentina. Tradicionalmente se observaba fiebre alta resistente a
los antipiréticos, pero recientemente también se está viendo casos
incluso con febrícula (Temperatura superior a 37º C e inferior a
38º C)
-
Dolor de cabeza fuerte, frecuentemente descrito como retro-ocular.
-
Mialgias (dolores musculares) y artralgias
(dolores articulares) que pueden ser muy severas.
-
Náuseas y vómitos.
-
Puede estar presente desde los
primeros días, una erupción cutánea en diferentes etapas de
la enfermedad, cuyo aspecto puede ser variable: puede ser maculopapular, petequial o eritematosa.
No se ha demostrado que el exantema sea un factor de pronóstico.
-
Manifestaciones hemorrágicas, que se explicarán
más adelante.
-
Anorexia, gran astenia, náuseas,
vómitos y dolor abdominal.
-
Los síntomas respiratorios (tos,
rinitis, faringitis) son frecuentes.
-
Otros síntomas menos comunes,
tales como picazón y alteraciones en el sentido del gusto,
particularmente un sabor metálico o amargo.
Su evolución depende mucho de la
edad del paciente. Los lactantes y pre-escolares pueden presentar una
enfermedad febril, de curso benigno o una sintomatología moderada, con
fiebre acompañada de eritema cutáneo.
Los escolares, adolescentes y
adultos, generalmente presentan manifestaciones más severas; se inicia
con fiebre alta (39 a 40°C), que aparece entre los 3 y 5 días de su
contagio, caracterizada por un inicio brusco, intermitente y mantenida
durante los primeros 3 días, a partir de cuando sobreviene un período de
remisión pudiendo reaparecer con menor intensidad posteriormente.
El
curso de la enfermedad del dengue tiene tres etapas clínicas:
-
Etapa febril; la única para la
inmensa mayoría de los enfermos. Es variable en su duración y se asocia a la
presencia del virus en sangre (viremia). Como en otras enfermedades, la
evolución hacia la curación pasa por la caída de la fiebre y durante la
misma el enfermo va a tener sudoración, astenia o algún decaimiento, toda
esta sintomatología es transitoria. La caída de la fiebre se asocia al
momento en que el paciente se agrava, y la defervescencia (transición de la
etapa febril a la etapa afebril), anuncia el inicio de la etapa crítica de
la enfermedad. En la fase febril no es posible reconocer si el paciente
va a evolucionar a la curación espontánea o si es apenas el comienzo de un
dengue grave, con choque o grandes hemorragias.
-
Etapa crítica. Entre el 3º y 6º
día para los niños, y entre el 4º y 6º día para los adultos (como período
más frecuente pero no exclusivo de los enfermos que evolucionan al dengue
grave), la fiebre desciende, el dolor abdominal se hace intenso y mantenido,
se observa derrame pleural o ascitis, los vómitos aumentan en frecuencia y
comienza la ETAPA CRÍTICA de la enfermedad, por cuanto es el momento
de mayor frecuencia de instalación del shock. También en esta etapa se hace
evidente la hepatomegalia. La presencia de signos de alarma es muy
característico del transito a esta etapa y anuncian complicaciones tales
como el shock. Coincide con la extravasación de plasma y su manifestación
más grave es el shock, que se evidencia con frialdad de la piel, pulso
filiforme, taquicardia e hipotensión. A veces, con grandes
hemorragias digestivas asociadas, así como alteraciones hepáticas y
quizás de otros órganos. El hematocrito se eleva en esta etapa
y las plaquetas que ya venían descendiendo alcanzan sus valores más
bajos.
Existen signos de alarma
que anuncian la inminencia del shock, tales como el dolor abdominal
intenso y continuo, los vómitos frecuentes, la somnolencia y/o irritabilidad,
así como la caída brusca de la temperatura que conduce a hipotermia a
veces asociada a lipotimia. Estos signos identifican precozmente la
existencia de una pérdida de líquidos hacia el espacio extravascular que por
tener un volumen exagerado y producirse de manera súbita el paciente
difícilmente podrá compensar o no podrá compensar por sí solo.
El Shock por dengue está presente en
la inmensa mayoría de los enfermos que agravan y fallecen, como causa
directa de muerte o dando paso a complicaciones tales como:
hemorragias masivas, coagulación intravascular diseminada, edema pulmonar no
cardiogénico, fallo múltiple de órganos (síndrome de hipoperfusión-reperfusión).
-
Etapa de recuperación.
Generalmente se hace evidente la mejoría del paciente, pero en ocasiones
existe un estado de sobrecarga líquida, así como alguna coinfección
bacteriana.
El
aumento de la cuenta de glóbulos blancos es un indicador útil para la predicción
del aumento de las plaquetas y esto es un índice útil en el tratamiento del
dengue hemorrágico.
En la enfermedad leve el aumento de las plaquetas ocurre simultáneamente con la
de recuento total de blancos y el aumento de las plaquetas, se produce antes de
principios de la
defeverscencia de la fiebre en comparación con una enfermedad grave en las
plaquetas siguen bajando hasta la
defeverscencia de la fiebre y no empiecen a aumentar a raíz de eso. En la
enfermedad grave, el aumento de las plaquetas tiene un retraso de 24 a 48 horas
después del aumento de la cuenta blanca total.
La fiebre se acompaña de malestar
general, dolor de cabeza intenso, dolor retro-ocular, mialgias,
artralgias y postración. También pueden presentarse adenomegalias
(crecimiento de los ganglios), esplenomegalia (aumento de tamaño del
bazo) y exantema, aunque no son constantes, así como manifestaciones
gastrointestinales como náuseas, vómitos, etc.
Algunos enfermos con dengue pueden
manifestar alteraciones de un órgano o sistema por lo que se les han
llamado “formas graves de dengue con compromiso de órganos”, en
ocasiones asociadas a extrema gravedad y muerte.
Por su relativa poca frecuencia también se
les ha llamado “formas atípicas de dengue”, a veces asociadas a una determinada
predisposición individual u otra enfermedad previa o coexistente (infecciosa o
no infecciosa), que resultan de la afectación especialmente intensa de un órgano
o sistema: encefalopatía, miocardiopatía o hepatopatía (es frecuente que exista
alguna alteración hepática, generalmente recuperable) por dengue, así como la
afectación renal con insuficiencia renal aguda y otras que también se asocian a
mortalidad.
Algunos casos se pueden presentar o desarrollar, señales y
síntomas encefalíticos o encefalopáticos, tales como:
- Nivel reducido de conciencia, incluso letargo,
confusión y coma.
- Convulsiones.
- Rigidez en la nuca.
- Parálisis.
El
dengue es una enfermedad muy dinámica, a pesar de ser de corta duración
(no más de una semana en casi el 90% de los casos). Su expresión puede
modificarse con el paso de los días y puede también agravarse de manera
súbita; por lo cual el enfermo necesita que el médico realice
seguimiento, preferentemente en forma diaria si existe algún signo de
alarma.
Los
hallazgos oftalmológicos incluyen (al examen del fondo de ojo)
hemorragias retinianas, como un signo de permeabilidad vascular
aumentada y de ruptura de la barrera retiniana, así como exudados
algodonosos (maculopatía exudativa) que representan microinfartos de las
capas de fibras nerviosas, debido a oclusión de arteriolas precapilares.
Al realizar angiografía
fluoresceínica también se evidencia hipoperfusión, en virtud de un
llenado coroidal demorado. También puede presentarse neuritis óptica
bilateral, con disminución de la agudeza visual que puede llegar a ser
severa y alteración de la visión de los colores, como un síntoma de
afectación del sistema nervioso central. Pueden producirse depósitos
lipídicos intra-retinales como secuela de la exudación observada
inicialmente, con disminución permanente de la agudeza visual (imagen).
Algunos de estos casos pueden desarrollar subsiguientemente dengue
hemorrágico típico.
Hasta una tercera parte de los pacientes pueden desarrollar
manifestaciones hemorrágicas, generalmente leves, tales como:
-
Hemorragias cutáneas: petequias
y equimosis (extravasación de la sangre en el interior de la dermis,
debido a la rotura de pequeños vasos).
-
Sangrado gingival (por encías) o nasal.
-
Sangrado gastrointestinal:
hematemesis,
melena y hematoquecia, cuya gravedad puede variar desde muy ligera a muy grave.
-
Hematuria, (sangre en la orina) que por lo general es microscópica.
-
Aumento del flujo menstrual.
La mayoría de los casos de fiebre de dengue tienen un curso
autolimitado y nunca progresan al dengue hemorrágico (DH). El
DH es causado por infección de un tipo de virus de dengue, cuando ya
había ocurrido una previa infección por otros de los virus que causan el
dengue, es decir, cuando la infección es heteróloga, secundaria.
Cuando hay epidemias de DH es porque un nuevo tipo de virus
comienza a circular en dicha localidad y las personas no tienen
inmunidad completa para protegerse de ese nuevo tipo de virus de dengue.
Precisamente la presencia de anticuerpos no neutralizantes del virus
hace que la enfermedad se complique dando paso al DH.
Los factores asociados con la incidencia del DH
son:
-
Cepa del virus: El DH puede ocurrir en infección primaria con
ciertas cepas genéticas del virus.
-
Anticuerpos anti-dengue preexistentes, ya sea causados por infección
previa o por anticuerpos maternos transmitidos a los lactantes.
-
Genética de huésped: la raza
parece ser un factor: los datos provenientes de Cuba sugieren que la
raza blanca puede estar a mayor riesgo, mientras que la negra tiene
menor riesgo.
-
Edad: si bien en el sudeste asiático los niños son los más afectados, en las Américas
no hay distinción de edades.
-
Mayor riesgo en infecciones secundarias: estimulación de
infecciones virales, dependiente de los anticuerpos.
-
Mayor riesgo en localidades con dos o más serotipos en circulación
simultánea a altos niveles (transmisión hiperendémica): se aumenta la
probabilidad de aparición de cepas virulentas, lo cual aumenta la
probabilidad de DH y de una infección secundaria, con mayor chance de inmunoestimulación y DH.
El dengue hemorrágico ocurre con mayor frecuencia en segundas
infecciones con el virus del dengue, pero el fenómeno parece estar
restringido principalmente a infecciones con ciertas cepas virales, identificadas inicialmente en el sudeste asiático.
El potencial para que estas cepas produzcan epidemias de DH puede
estar relacionado con su capacidad de producir mayores concentraciones
del virus circulante en la sangre o su capacidad de
producir infección tanto en el huésped humano como mosquito.
Los estudios de cohorte en el sudeste asiático han demostrado que las
infecciones secundarias en las que el DEN-2 es el serotipo infectante, tienen mayor probabilidad de producir DH que las infecciones
con otros serotipos, seguido muy de cerca por el DEN-3. El riesgo es
algo menor cuando el segundo virus infectante es el DEN-4 o DEN-1 (en
este orden).
En algunos casos, la
hemorragia puede ser franca y lo suficientemente
grave como para causar
shock debido a la pérdida de sangre.
De acuerdo a la Organización
Mundial de la Salud, hay cuatro criterios, todos los cuales se deben
cumplir para satisfacer
la definición de caso de DH:
-
Fiebre o historia reciente de
fiebre aguda.
-
Manifestaciones hemorrágicas.
-
Contaje de
plaquetas
por debajo de 100.000/mm3 .
-
Evidencia objetiva de aumento de la permeabilidad capilar,
demostrado por uno o más de los siguientes hallazgos:
-
Hematócrito elevado (definido como un 20% o más sobre lo usual
o una disminución similar después del tratamiento de reemplazo de
volumen);
-
Bajo nivel de
proteínas en
suero.
-
Derrames pleurales u otras efusiones.
La mayoría de los pacientes de DH no entran en
shock;
la mayor parte de los que progresan al
shock presentan ciertas señales de peligro
antes de manifestar insuficiencia circulatoria, entre las que se
incluyen:
-
Dolor abdominal intenso y
mantenido.
-
Vómitos persistentes.
-
Cambio abrupto de fiebre a hipotermia, con sudoración y
postración.
-
Cambio en el estado mental del paciente, sufriendo de agitación o
somnolencia.
Todas ellas son señales de
shock
inminente.
Se han documentado algunas presentaciones poco usuales de fiebre de
dengue grave que han tenido una alta mortandad sin progresar a través
del DH. Estos pacientes pueden presentar:
- Encefalopatía.
- Insuficiencia hepática o hepatitis fulminante.
- Cardiomiopatía.
- Hemorragia gastrointestinal severa.
Diagnóstico diferencial.
En regiones no endémicas, es importante determinar el historial de
viajes del paciente, si ha viajado a una región de dengue endémico y
cuándo ha tenido lugar dicho viaje.
En regiones endémicas como
Venezuela debe tenerse en mente el diagnóstico de dengue de manera
permanente, ante la presencia de las manifestaciones clínicas
descritas.
El diagnóstico diferencial (otras
enfermedades que pueden presentar los mismos síntomas) del dengue incluye:
- Influenza
- Sarampión
- Rubéola
- Malaria
- Fiebre tifoidea
- Leptospirosis
- Meningococcemia
- Infecciones por Rickettsia
- Sepsis
- Otras fiebres hemorrágicas virales.
Desafortunadamente, la mayoría de los pacientes que buscan atención
médica lo hacen entre el tercer y sexto día después de la aparición de
la enfermedad y durante este tiempo, es casi imposible diagnosticar la
infección de dengue de manera definitiva, ya que a pesar de que existen
pruebas que detectan la presencia de anticuerpo IgM en la sangre
(Banda señalada con la flecha en la imagen de la derecha), ésta
sólo alcanza niveles que se consideran positivos de 2 a 3 días después
de que la fiebre disminuye por debajo de 38 C. Esto ocurre
aproximadamente al sexto día de enfermedad para la mayoría de los
pacientes.
Etiología de la
enfermedad.
El
virus
causante del dengue es un arbovirus y dentro de este grupo, es un flavivirus, de la misma familia
que los virus que causan la fiebre amarilla, la encefalitis de San
Louis, la fiebre del Nilo occidental y la encefalitis japonesa. Todos
estos virus son transmitidos por mosquitos.
El virus del dengue tiene cuatro serotipos, conocidos como DEN-1, 2, 3 y
4. Los cuatro pueden causar enfermedad grave y mortal. Hay
una variación genética dentro de cada uno de los cuatro serotipos y
algunas variantes genéticas de cada uno parecen ser más virulentas
o tener mayor potencial epidémico.
Cada serotipo de virus produce inmunidad específica para toda la vida
contra el mismo serotipo, así como una inmunidad cruzada a
corto plazo contra los otros tres serotipos, que puede durar varios
meses. La inmunidad inducida por un serotipo es poco protectora
contra otro serotipo.
Las personas que han experimentado
una infección de dengue desarrollan anticuerpos que pueden neutralizar
el virus del dengue del mismo serotipo. En una infección subsiguiente,
(con un serotipo diferente) los anticuerpos preexistentes forman
complejos con el nuevo serotipo infectante, pero no
lo neutralizan, lo que hipotéticamente permitiría que mayor
número de virus se replique en el enfermo.
El ciclo de transmisión del virus del dengue por el mosquito Aedes aegypti comienza con una persona infectada con el dengue. Esta persona
tendrá el virus circulando en su sangre, lo que dura
aproximadamente cinco días. Durante este, un mosquito hembra pica a la persona
y se infecta al ingerir sangre que contiene el
virus. Seguidamente, el virus se replica dentro del mosquito, de ocho a doce días.
Luego, el mosquito pica a una
persona susceptible y le transmite el virus, así como a cualquier otra
persona susceptible que el mosquito pique durante el resto de su vida.
El virus se replica en la segunda persona y produce síntomas,
los cuales comienzan a aparecer, en promedio de cuatro a siete días
después de la picadura de mosquito, aunque puede
durar de tres a 14 días.
La viremia (circulación de virus
en la sangre) comienza algo antes de la aparición de los síntomas y
estos pueden durar de tres a 10 días, con un promedio de cinco días y
pueden persistir durante varios días después
de haber concluido la viremia.
El
vector epidémico más común del dengue en el mundo es el mosquito
Aedes aegypti. Éste se puede identificar por las bandas blancas o
patrones de escamas en sus patas y tórax. También se ha involucrado
recientemente al Mosquito "Tigre": (Aedes albopictus) pertenece a la
familia Culicidae, se caracteriza por el color de su abdomen puntiagudo
y patas a bandas blancas y negras. Tiene una longitud de unos 5 mm. Como
otra especies de mosquitos, la hembra posee una trompa fina y alargada,
el probóscide, que a modo de punzón, utiliza para picar y extraer sangre
de los mamíferos, de la que aprovecha las proteínas que necesita para el
desarrollo de los huevos. Los machos de la especie, al igual que la de
otros mosquitos, se alimentan de néctar. Su picadura, incluso a través
de la ropa es muy molesta, pudiéndose producir en las horas diurnas en
las que las especies autóctonas no suelen picar. El mosquito tigre se
reproduce en nichos ecológicos donde existan pequeñas cantidades de agua
sobre todo si se hallan en lugares sombreados por ejemplo jardines con
plantas o hierbas abundantes.
Es una especie invasiva originaria del sudeste de Asia, habiéndose
extendido por América y Europa desde 1979 y posteriormente por la zona
del Pacífico . Se cree que su llegada pudiera haberse producido durante
el transporte de personas, o de mercancías con restos de agua acumulada
como pueden ser neumáticos usados, plantas ornamentales como es el caso
del bambú, etc.
El dengue se transmite por un
mosquito hembra infectado. El Aedes aegypti se alimenta primordialmente durante el día y pica principalmente
por la mañana o en las últimas horas de la tarde en áreas cubiertas.
El Aedes aegypti hembra prefiere depositar sus huevos
en recipientes artificiales en lugar de naturales, que tienen agua
relativamente limpia y se encuentran cerca de las viviendas humanas.
“Relativamente limpia” significa,
agua almacenada en recipientes descubiertos, bien para el consumo humano
o animal o donde se ha acumulado
agua de lluvia, materos de plantas, basura, etc.
Uno de los primeros pasos en lograr la participación de la comunidad
es hacer que sus miembros conozcan los conceptos
básicos con respecto al dengue y al mosquito transmisor: Dónde pone sus huevos,
la vinculación entre las larvas y los mosquitos adultos, la transmisión
de la enfermedad, sus síntomas, peligros y tratamiento.
Muchos factores pueden actuar como barreras o motivadores en
influenciar la participación de la comunidad en las medidas de control
del dengue, entre los que destacan los factores ambientales,
tales como una carencia de agua potable en la comunidad y la necesidad de almacenar el
agua, así como la falta de una disposición adecuada de la basura.
También existen factores de
actitud, tales como las creencias con respecto a las causas, el
tratamiento y la prevención de enfermedades febriles (si se
percibe o no al dengue como una enfermedad peligrosa, o si las personas tienen
dificultad en vincular las larvas acuáticas con el mosquito volador) y factores comunitarios, tales como su
cultura, así como la
presencia de otros problemas prioritarios.
Cualquier esfuerzo para ayudar a una comunidad a sobreponerse a
sus barreras y a motivarse a participar en los esfuerzos de prevención
del dengue, debe comenzar con un entendimiento de estos diversos
factores.
Quizás lo más importante de todo
es tomar conciencia de que el dengue es una realidad que nos puede
afectar a todos; tenemos que hacer lo posible por evitar los criaderos
del zancudo en nuestra casa y sus alrededores. Por otra parte, si alguno
de los miembros de nuestra familia presenta fiebre además de otros
síntomas clínicos como los descritos anteriormente, debe ser evaluado
por un médico para descartar que no sea un dengue y tomar las medidas
pertinentes a tiempo.
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Última actualización:
abril 11, 2015
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