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Su
nivel de
glucosa sanguínea
seguirá elevándose.
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Las cetonas
continuarán acumulándose en la sangre, y algunas de estas cetonas se
excretarán en la orina, señal de que su nivel de glucosa sanguínea está
peligrosamente elevado.
-
Las células
de su cuerpo se dañarán severamente, lo que puede tener como resultado una
enfermedad grave o la muerte.
La cetoacidosis
puede producirse muy rápidamente, en especial si está enfermo (resfriados,
influenza, infecciones, etc.) De ahí la importancia de que siempre verifique su
nivel de glucosa sanguínea y las cetonas en la orina cuando esté enfermo o
experimente uno de los síntomas de advertencia de la hiperglicemia (glucosa
sanguínea elevada).
Síntomas de
advertencia de la cetoacidosis
Son
varios los síntomas que pueden advertirle cuando se le está presentando la
cetoacidosis. Usted deberá verificar su nivel de glucosa sanguínea y las cetonas
de la orina cuando:
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tenga mucha sed
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tenga que orinar con frecuencia
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baje mucho de peso en forma repentina
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se sienta mal del estómago y vomite
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tenga dolor de estómago
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tenga aliento "afrutado"
Si su nivel de
glucosa sanguínea está muy elevado (por encima de 240 mg/dL) y tiene cetonas en
la orina, llame de inmediato a su médico. No espere. Si está inconsciente,
alguien debe llamar a un médico que lo atienda.
Qué son las
cetonas y cómo causan cetoacidosis
Las cetonas son sustancias que se forman en la sangre cuando su cuerpo no puede
obtener la energía suficiente a partir de la glucosa y empieza a descomponer la
grasa para obtener energía. Cuando usted no tiene insulina suficiente para
desplazar la glucosa a las células, su cuerpo responde descomponiendo la grasa
para recibir la energía que requiere. Cuando se descompone la grasa, se liberan
en la sangre cetonas tóxicas. Estas cetonas se acumulan en el corriente
sanguíneo y se filtran a la orina. Los niveles elevados de cetonas ocasionan una
condición denominada cetoacidosis, que puede requerir su hospitalización para
tratamiento.
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