Cada
bebida consumida, según la investigación, se asocia con un aumento del 1,1
mmHg en la presión arterial sistólica y de 0,4 mmHg en la presión arterial
diastólica después de ajustar por peso y talla.
Las bebidas endulzadas con azúcar se han relacionado con la hipertensión
arterial, la obesidad, la diabetes tipo 2, con mayor riesgo de enfermedades
del corazón, por lo que si las personas desean tomar estas bebidas, deben
hacerlo con moderación.
Uno de los hallazgos más interesantes de la investigación fue que la
asociación entre el consumo de bebidas azucaradas y presión arterial fue
mayor en las personas que consumían mayor cantidad de sodio (sal). Ya
sabemos que la sal es mala para la presión arterial, pero uno de los
hallazgos de la investigación fue que si consumes más sodio, al menos en
este estudio, exacerba los efectos de estas bebidas azucaradas.
El estudio, publicado en línea el 28 de febrero 2011 por Ian J. Brown, del
Departamento de Epidemiología y Bioestadística del Imperial College de
Londres y colaboradores en la revista Hypertension, es un análisis de los
pacientes incluidos en el Estudio Internacional de macro / micronutrientes y
la presión arterial (INTERMAP).
En el estudio, los investigadores evaluaron el consumo de bebidas
azucaradas, azúcares (fructosa, glucosa y sacarosa) y bebidas
dietéticas en 2.696 individuos sanos de 40 a 59 años de edad de 10 muestras
poblacionales de EE.UU. y el Reino Unido. A lo largo de cuatro días, los
participantes registraron todo lo que ellos habían comido y bebido y fueron
sometidos a 2 recolecciones de orina de 24h y 8 registros de presión
arterial, así como también respondieron a las preguntas sobre su estilo de
vida e historial médico.
El promedio de presión arterial sistólica y diastólica fue de 119/73 mm Hg
entre los participantes de EE.UU. y 120/77 mm Hg entre los participantes del
Reino Unido. En promedio, los residentes de los EE.UU. tomaron más bebidas
azucaradas y bebidas dietéticas que los del Reino Unido, consumiendo los
estadounidenses cerca de una ración completa por día (355 mL/24 horas), en
comparación con 0,2 raciones al día en el Reino Unido.
En un análisis de regresión lineal múltiple, se encontró una asociación
directa con la presión arterial sistólica y diastólica. En un modelo
ajustado para la ingesta de energía, sodio urinario, potasio, alcohol en la
dieta, colesterol e ingesta de ácidos grasos, el consumo de una bebida
endulzada con azúcar se asoció con un aumento SIGNIFICATIVO de la presión
arterial sistólica de 1,6 mmHg y un aumento de la presión arterial
diastólica de 0,8 mmHg, ajustado hasta 1.1/0.4 mmHg respectivamente cuando
la altura y el peso se incluyeron en el modelo. La ingesta de bebidas
dietéticas, por el contrario, se asoció inversamente con los niveles de
presión arterial.
Existen muchas personas que consumen dos o tres latas de refresco al día. Es
probable que su presión sanguínea sea mucho mayor por varios mmHg y como
sabemos, puede ser difícil, incluso con las terapias de múltiples fármacos
para reducir la presión arterial de una persona más de 10 mmHg."
La Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) ha
publicado recomendaciones para máxima ingesta dietética de "azúcar añadido",
tales como las que se encuentran en los refrescos y bebidas de frutas. Los
límites máximos varían por sexo, edad y nivel de actividad, pero la AHA los
pone en 140 kcal para la mayoría de los hombres estadounidenses y 100 kcal
para la mayoría de las mujeres estadounidenses.
Según
fue demostrado en el trabajo, los que bebieron las bebidas azucaradas en el
trabajo INTERMAP, consumieron aproximadamente 400 kilocalorías más que los
que no las bebieron, y estas personas también tenían un mayor índice de masa
corporal (IMC).
Los investigadores también observaron una asociación directa con el consumo
de glucosa y fructosa y la presión sanguínea, así como una significativa
interacción con la glucosa, la fructosa, y el sodio.
En un análisis estratificado, las diferencias relacionadas con la fructosa y
la glucosa en la presión arterial sólo se observaron en los participantes
que tenían niveles más altos de excreción urinaria de sodio. Por ejemplo,
para los individuos con una excreción por encima de la media en sodio en
orina de 24 horas, una ingesta de fructosa elevada (2 desviaciones estándar)
se asoció con un aumento significativo de presión arterial de 3,4/2,2 mmHg y
de 2.5/1.7 mmHg de presión arterial sistólica y diastólica después de
ajustar por la altura y el peso.
Actualmente, los investigadores no están seguros de qué mecanismo subyacente
está causando el aumento de la presión arterial con las bebidas endulzadas
con azúcar. Ellos sospechan, sin embargo, que las bebidas aumentan los
niveles séricos de ácido úrico y esto a su vez inhibe el óxido nítrico en la
sangre, disminuyendo así la vasodilatación. Aunque los mecanismos aún no
estén claros, los resultados son evidencias que los médicos pueden utilizar
para comunicar a sus pacientes la importancia de seguir una dieta saludable.
Si usted consume una dieta rica en vegetales, carnes magras, baja en grasas
y sin azúcar añadido, y si también reduce el sodio, (si es hipertenso) puede disminuir su presión arterial en 8 a 10 mm Hg, que es tan
eficaz como las terapias de drogas múltiples. Esta es una nueva herramienta
que nos ayudará a reducir los niveles de presión de sangre a nivel
poblacional.
