Es posible que un paciente se pregunte cuáles son las complicaciones o efectos
secundarios que puede ocasionar la anestesia. En este sentido, es posible
afirmar que los efectos secundarios (ocasionados a veces por los fármacos y
otras veces por el tipo de intervención) son de índole menor y de corta
duración. Entre las más frecuentes se encuentran una leve molestia en la
garganta, la aparición de náuseas y/o vómitos, mareos, cefaleas, etc.
Si el paciente se sintiera preocupado por estos u otros efectos posibles deberá
hacérselo saber al anestesiólogo durante la entrevista preanestésica para
analizar conjuntamente esos temores. El anestesiólogo está capacitado para
prevenirlos y tratarlos en caso de que aparezcan.
Es fundamental tomar conciencia por parte del paciente y familiares que la
anestesia le brinda beneficios muy definidos (al permitir la solución quirúrgica
de un problema) en comparación con un esporádico y mínimo disconfort que
ocasionalmente pudiera aparecer en algunas personas durante unas pocas horas.